Projara serbia de maíz, yogur y queso blanco
La projara es un horneado salado en el que la harina de maíz aporta sabor y una miga ligeramente granulosa, mientras que la harina de trigo y el yogur ayudan a formar una estructura tierna y cortable. El queso blanco en salmuera queda repartido en pequeños trozos, de modo que cada cuadrado combina miga, acidez láctea y puntos salados de queso.
La masa no necesita un batido prolongado. Conviene mezclar por separado los ingredientes líquidos y los secos, unirlos sólo hasta que no queden bolsas de harina y, por último, incorporar el queso sin triturarlo. Un mezclado excesivo desarrolla más el gluten de la harina de trigo y puede volver el interior más compacto.
La bandeja metálica se calienta junto con el horno a 200 °C. Ese contacto inicial con una superficie muy caliente ayuda a que la base se fije pronto y favorece una corteza marcada. Una pequeña parte del aceite medido se reserva para engrasar la bandeja caliente antes de verter la masa.
El punto de cocción se reconoce por tres señales que deben coincidir: superficie dorada, bordes bien asentados y una brocheta que salga sin masa húmeda del centro. Después necesita 15 minutos de reposo; cortar inmediatamente puede comprimir una miga que todavía está terminando de estabilizarse.
Aunque la harina de maíz es importante en el sabor y la textura, la receta también contiene harina de trigo común. Por tanto, no es una preparación sin gluten y debe tratarse como alimento que contiene trigo y gluten, además de huevo y leche.