Poderane gaće — masa levada frita con el corte central característico
El nombre poderane gaće se reconoce por la forma: rectángulos de masa con una abertura central que permanece visible después de freír. Esa hendidura no es un adorno añadido al final; se realiza antes del segundo levado y ayuda a distinguir estas piezas de un buñuelo redondo o de una rosquilla cerrada.
La masa combina harina, leche, yogur, levadura, azúcar, sal y una pequeña cantidad de aceite. Se busca elasticidad sin rigidez. Un amasado de 10 minutos crea suficiente estructura para atrapar gas, mientras que 45 minutos de primer levado permiten que la masa crezca casi al doble antes de estirarla.
Después del estirado a unos 8 mm, se cortan 16 rectángulos y se abre una ranura limpia en el centro sin romper los extremos. Las piezas pasan otros 20 minutos cubiertas. Ese segundo reposo devuelve aire a la masa después del rodillo y el cuchillo, pero debe detenerse mientras las piezas todavía se pueden levantar sin colapsar.
El aceite se controla a 175 °C y las piezas se fríen en tandas pequeñas durante 16 minutos totales para el lote. Si se carga demasiado la cacerola, la temperatura cae y la masa absorbe más grasa; si el aceite está demasiado caliente, la superficie se oscurece antes de que la parte gruesa se cueza.
La primera pieza sirve como comprobación del interior: al abrirla, no debe haber una franja húmeda o cruda. El azúcar glas se añade con moderación al final. El resultado correcto conserva el corte central, una corteza dorada y una miga aireada, no una masa compacta empapada de aceite.