Pita sa sirom — savijača: rollos de filo con queso
Pita sa sirom significa pita de queso, y savijača describe aquí la forma enrollada. Esa arquitectura la diferencia de la gužvara: en vez de arrugar y sumergir las hojas, se forman rollos definidos con capas de masa filo que contienen una franja de relleno. Pueden disponerse en paralelo o en espiral según la fuente de horno.
El relleno combina queso blanco de vaca en salmuera, huevo, yogur natural y crema agria. Debe quedar espeso, con pequeños grumos visibles de queso. Si el queso llega demasiado húmedo, conviene escurrirlo antes de mezclar, porque una crema demasiado fluida se escapa por los extremos y reblandece la masa.
Para el pincelado se mezclan aceite de girasol y agua con gas. La cantidad aplicada debe ser ligera: la filo necesita flexibilidad, no quedar empapada. Se trabajan capas de dos hojas, se extiende una banda estrecha de relleno y se enrolla sin rasgar. Dejar algo de espacio entre rollos favorece que el vapor salga durante la cocción.
El horneado a 200 °C dura unos 35 minutos. La superficie debe quedar uniformemente dorada y el relleno completamente cuajado. En el rollo más grueso, la temperatura interna debe alcanzar al menos 71 °C para confirmar que la mezcla de huevo ha recibido suficiente cocción.
Después de 10 minutos fuera del horno, el queso se asienta y el corte resulta más limpio sin perder humedad. La savijača se sirve caliente o templada, a menudo con yogur natural. Su estructura enrollada permite distinguir claramente las capas de filo y el relleno en cada porción.