Pileći paprikaš serbio de pollo, patata y pimentón
El *pileći paprikaš* es un guiso de pollo en el que el pimentón aporta color y aroma sin convertir el plato en una salsa pesada. Esta versión combina muslo de pollo deshuesado con cebolla, pimiento rojo, patata, zanahoria y passata, y utiliza 1.200 ml de agua para formar un caldo que se espesa de manera ligera con la cebolla y el almidón de la patata.
El muslo se corta en piezas grandes. Esta elección ayuda a que conserve jugosidad y soporte una cocción total de 55 minutos sin secarse con facilidad. Los trozos se doran solo hasta adquirir algunas zonas doradas; no deben cocinarse por completo antes de volver a la olla.
La cebolla y el pimiento se ablandan después. El pimentón dulce se incorpora cuando el calor ya se ha reducido para que no se queme. Un pimentón tostado en exceso amarga con rapidez y dominaría un caldo que, en cambio, debe conservar un sabor dulce y limpio de cebolla y pimiento.
La patata y la zanahoria entran con el pollo, la passata, el agua caliente, la sal y la pimienta. La cocción final se mantiene en un hervor suave y parcialmente tapado. El objetivo es que la patata se vuelva tierna sin romperse, mientras la parte más gruesa del pollo alcanza al menos 74 °C.
El guiso no necesita reposo prolongado ni espesado adicional. Cuando el pollo está seguro y la patata tierna, se deja solo el tiempo necesario para que desaparezca el hervor más fuerte y se sirve. Un caldo demasiado reducido o una patata deshecha cambiarían el carácter de esta versión.