Pato asado con mlinci y glaseado de limón y miel
El pato asado con mlinci aparece en varias cocinas de Europa central y sudoriental, por lo que conviene entenderlo como una combinación regional compartida. Los mlinci son láminas secas de masa que se rompen, se ablandan brevemente en agua y después absorben parte de los jugos del asado. Esa cualidad los convierte en un acompañamiento muy adecuado para el pato, siempre que la cantidad de grasa se controle en lugar de verter sobre ellos todo el contenido de la bandeja.
El pato de 2500 g se cocina en dos temperaturas. La fase larga a 150 °C dura 165 minutos y favorece la fusión progresiva de la grasa bajo la piel sin oscurecerla en exceso. La piel se seca y se pincha solo en las zonas grasas, evitando perforar profundamente la carne. Si se acumula mucha grasa en la bandeja, se retira con cuidado durante el asado para que el ave no quede sumergida en ella.
El glaseado se prepara aparte con 60 ml de zumo de limón, 40 g de miel y 5 g de tomillo. Se reduce brevemente hasta que puede recubrir una cuchara y se aplica únicamente antes de la fase final. La miel se quema con rapidez; por eso el acabado se hace a 200 °C durante unos 20 minutos, cuando la carne ya está avanzada. El color dorado es una señal de calidad, no una prueba de seguridad.
La temperatura interna es el criterio obligatorio. Un termómetro debe marcar al menos 73,9 °C en la parte más interna del muslo y del ala y en la zona más gruesa de la pechuga, sin tocar hueso. Las tres zonas deben cumplir el mínimo. Después, el pato reposa 20 minutos sobre una tabla limpia. Ese intervalo permite preparar los mlinci sin dejar que la carne pierda todos sus jugos al cortarla.
Los mlinci se cuecen solo 4 minutos en 2000 ml de agua hirviendo, hasta que se vuelven flexibles sin deshacerse. Tras escurrirlos, se mezclan con 100 ml de jugos y grasa del pato previamente colados. Deben quedar brillantes y húmedos, no flotando en grasa. Los restos de pato y mlinci se refrigeran en recipientes bajos dentro de 2 horas a 4 °C o menos, se consumen en 3–4 días y se recalientan a 73,9 °C.