Pazarska maslenica, pan plano de capas de Novi Pazar
Maslenica forma parte del repertorio de masas asociado a Raška, Novi Pazar y el área más amplia de Sandžak, aunque las fórmulas domésticas no están estandarizadas en una única composición. El mismo nombre también se utiliza para preparaciones de restauración rellenas de carne, queso o salsas. Esta Pazarska maslenica se mantiene en una forma más elemental: harina, agua, sal y aceite, sin relleno, con la estructura creada por capas de masa engrasadas y plegadas.
La masa empieza siendo deliberadamente magra. Los 500 g de harina y los 300 ml de agua tibia se amasan con 10 g de sal hasta conseguir una red de gluten lisa y elástica. El primer reposo de 30 minutos no es decorativo: permite que esa red se relaje y hace posible estirar sin que la masa se encoja de inmediato. Después de dividir en seis piezas, hay un segundo reposo de 20 minutos con la misma finalidad.
El aceite de girasol no se amasa dentro de la masa principal. Se utiliza entre las hojas para mantenerlas separadas. Cada porción se estira fina, se unta con parte de los 100 ml de aceite y se apila. El conjunto se pliega hacia el centro desde varios lados para multiplicar las superficies en contacto. En este punto no debe amasarse otra vez: volver a trabajar el paquete destruiría la separación que acaba de construirse.
El paquete plegado reposa otros 15 minutos y solo después se presiona hasta obtener un disco uniforme de 30 cm. El espesor debe ser parecido desde el centro hasta el borde. La cocción a 220 °C durante 25 minutos busca una superficie bien dorada, una base tostada y un centro cocido que suene hueco al golpearlo suavemente. Un reposo final de 10 minutos deja salir el vapor más agresivo sin ablandar por completo la corteza.
La maslenica se sirve caliente o templada, cortada o desgarrada en porciones. Un yogur puede aparecer en la mesa como acompañamiento, pero no forma parte del relleno ni de la masa. Los restos deben enfriarse sin demora, refrigerarse en un máximo de 2 horas a 4 °C o menos y recalentarse en horno caliente para recuperar parte de la textura exterior.