Paradajz čorba, sopa serbia de tomate con fideos
Paradajz čorba es una sopa doméstica serbia de tomate con múltiples formas. Puede aparecer más clara, con pasta fina, o en preparaciones más espesas y trituradas. Esta fórmula pertenece al primer grupo: parte de passata colada, se aligera con agua y utiliza fideos finos para dar cuerpo sin convertir el plato en una salsa ni en una crema. La cebolla y el ajo se cocinan con suavidad para crear fondo aromático sin dominar el tomate.
La passata necesita un hervor suave propio antes de recibir los fideos. Recién abierta puede tener una acidez agresiva y un aroma todavía crudo. Quince minutos de cocción estable integran la cebolla y suavizan ese borde. Los 5 g de azúcar no buscan endulzar la sopa, sino equilibrar la acidez del tomate. El resultado correcto sigue sabiendo claramente a tomate y no debe dejar una sensación dulce marcada.
Los fideos se cuecen dentro del caldo. Sus almidones espesan ligeramente la sopa y continúan absorbiendo líquido después de apagar el fuego. Por eso se añaden solo cuando la base de tomate ya está cocida y se retiran cuando quedan tiernos sin hincharse en exceso. Si se preparan con demasiada antelación, el caldo se vuelve más denso; para organizar el trabajo, es preferible cocinar la base el día anterior y añadir la pasta al recalentar.
El perejil se incorpora fuera del fuego, en el último minuto, para conservar aroma y color. No se añade nata ni queso. La sopa puede servirse como entrante o en un cuenco mayor como comida ligera con pan. La textura debe ser fluida, con fideos reconocibles y una acidez limpia, no una crema de tomate espesa.
Los restos requieren un enfriado rápido. Repartir la sopa en recipientes bajos, introducirla en el frigorífico en un máximo de 2 horas y mantenerla a 4 °C o menos. Puede conservarse 3–4 días. Recalentar la porción que se vaya a servir hasta 73,9 °C en toda su masa; si los fideos han absorbido demasiado caldo, añadir solo una pequeña cantidad medida de agua durante el recalentado.