Krompir salata serbia con cebolla, vinagre y aceite de girasol
Krompir salata, en su forma serbia de vinagre y aceite, es una ensalada de patata sin mayonesa ni huevo. La cebolla ocupa un papel central y no decorativo: se reparte entre las capas de patata para que cada bocado tenga acidez, grasa y un punto crujiente. Por eso funciona bien como acompañamiento de pescado, carnes asadas o platos con sabores grasos.
Las patatas de carne firme se cuecen con piel para limitar la absorción de agua y proteger la estructura. El tiempo orientativo es de 25 minutos, pero la referencia útil es el cuchillo: debe entrar con facilidad en el centro sin que la piel se haya abierto de forma extensa ni la pulpa se desmorone. Tras escurrirlas, se enfrían solo 20 minutos, hasta que puedan pelarse con seguridad.
La patata todavía tibia acepta mejor el aliño que una patata completamente fría. Se corta en rodajas limpias y se combina por capas con 250 g de cebolla fina, 8 g de sal y 2 g de pimienta negra. En lugar de remover con fuerza, se vierte sobre las capas una mezcla de 80 ml de aceite de girasol, 80 ml de vinagre de vino al 5 % y 50 ml de agua.
El aliño debe llegar al fondo del bol y dejar un brillo ligero sobre cada capa sin una balsa de aceite en la superficie. Después la ensalada pasa 40 minutos al frigorífico a 4 °C o menos. Ese descanso completa los 60 minutos de tiempo pasivo contando el enfriado inicial y permite que la patata absorba parte del líquido sin secarse.
Aunque no contiene mayonesa, sigue siendo un alimento cocinado que no debe mantenerse templado durante periodos largos. Se conserva en frío y se desecha si permanece más de 2 horas a temperatura ambiente.