Krompir čorba serbia de patata y verduras con roux ligero de pimentón
Krompir čorba es una sopa de patata de cocina doméstica en la que el cuerpo procede de dos elementos: la propia patata y un roux pequeño de harina y pimentón añadido al final. No es una crema triturada ni una sopa enriquecida con lácteos. La patata debe seguir visible, el caldo debe cubrir ligeramente la cuchara y las verduras conservar formas reconocibles.
El tamaño de corte condiciona todo el resultado. Cubos de patata de unos 2 cm se ablandan en un tiempo compatible con la zanahoria picada. Si se cortan mucho más pequeños, parte de la patata se rompe antes de que el resto de la sopa esté lista y el caldo se vuelve pastoso; si son demasiado grandes, la zanahoria y el pimiento pierden textura mientras se espera a que el centro esté tierno.
La cebolla y la zanahoria se rehogan primero con 30 ml de aceite. Después entran el pimiento rojo y el tomate para que pierdan su sabor crudo. A continuación se incorporan las patatas, 1500 ml de agua, 8 g de sal y 2 g de pimienta, y la olla mantiene un hervor suave durante 30 minutos. El punto llega cuando un cubo de patata se rompe con una presión ligera de la cuchara pero no se ha deshecho en el líquido.
El roux se prepara aparte con otros 20 ml de aceite y 20 g de harina. Tras 5 minutos a fuego medio-bajo, el pimentón dulce se añade lejos del calor más fuerte. Así conserva color y aroma sin amargor. Una cucharada grande de sopa caliente diluye el roux antes de devolverlo a la olla; 5 minutos de cocción final bastan para hidratar la harina y lograr una textura ligera.
Las sobras requieren un enfriado rápido en recipientes poco profundos y refrigeración dentro de las 2 horas siguientes a 4 °C o menos. Al recalentarlas, el centro del contenido debe alcanzar 73,9 °C; ver vapor en la superficie no sustituye esa comprobación.