serbia · entrante caliente / pastel salado

Gibanica

Una gibanica profunda y generosa, construida con láminas finas de filo enrolladas alrededor de un relleno de queso joven y huevo. La cocción lenta a 150 °C permite que el centro cuaje sin resecar el queso y que los bordes adquieran una textura más tostada.

Platos nacionales serbios
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Gibanica
Cantidad obtenida 12 raciones
Tiempo de preparación 30 minutos
Tiempo de cocción 90 minutos
Tiempo pasivo 10 minutos
Resumen

Gibanica serbia con queso joven, huevo y masa filo enrollada

La gibanica ocupa un espacio propio entre las tartas saladas serbias de queso y masa fina. Puede encontrarse en formas enrolladas, por capas o con las hojas arrugadas, y las fórmulas domésticas incorporan combinaciones distintas de lácteos. Esta preparación sigue una forma enrollada vinculada a Vojvodina: masa filo fina, queso joven de vaca, huevos y aceite de girasol, sin yogur, agua con gas ni impulsor.

El relleno es mucho más importante que una apariencia perfectamente regular. Un queso fresco, suave y bien escurrido debe conservar algo de textura; si se convierte en una crema líquida, el fondo de la masa filo absorbe demasiada humedad. Los huevos aportan la estructura que fija el relleno durante la cocción.

La cantidad es considerable: 1 kg de queso y 10 huevos para 500 g de filo. Por eso la fuente para horno debe ser profunda, aproximadamente 30 × 22 cm, y la temperatura se mantiene en 150 °C. Una temperatura más alta puede dorar el exterior antes de que el centro de la masa de queso y huevo esté firme y seguro.

El aceite cumple varios cometidos. Parte se integra con queso y huevo, otra pequeña cantidad mantiene flexibles las zonas de filo que podrían secarse durante el montaje y los últimos 20 ml se reservan para la superficie. No debe empapar la masa; su función es acompañar el relleno y favorecer el tostado.

Las hojas se untan con relleno y se enrollan de forma suelta, no apretada. Al colocarlas juntas en la fuente, los rollos forman canales y pliegues que reciben calor y vapor. Esa estructura explica por qué esta gibanica se corta como un pastel salado, pero conserva capas reconocibles.

El final se decide con tres señales distintas: una superficie dorada, un centro que ya no esté líquido y una temperatura de 71 °C en el núcleo. Tras salir del horno, 10 minutos de reposo permiten que el vapor se estabilice y que las raciones se corten sin desmoronar el interior.

Práctico

Práctico

  • Escurrir bien el quesoEl suero libre es la causa más directa de una base húmeda.
  • Proteger la masa filoMantener las hojas que esperan cubiertas evita que se vuelvan quebradizas.
  • No confundir color con cuajadoEl dorado exterior no sustituye la comprobación de 71 °C en el centro.
Ingredientes

Ingredientes

  • 500 g de masa filo fina, descongelada si procede y mantenida cubierta mientras se trabaja
  • 1 kg de queso joven de vaca o queso blanco suave tipo cottage, bien escurrido y desmenuzado
  • 10 huevos grandes, ligeramente batidos
  • 200 ml de aceite de girasol, dividido entre la fuente, el relleno y la superficie
Preparación

Preparación

Preparación

  1. Preparar el horno y la fuentePrecalentar el horno a 150 °C y engrasar ligeramente una fuente profunda de 30 × 22 cm. Dedicar unos 5 minutos a esta preparación.

  2. Mezclar el rellenoIncorporar el queso desmenuzado, los 10 huevos batidos y 120 ml del aceite de girasol durante unos 5 minutos, hasta distribuir bien el huevo sin triturar el queso. Si el montaje se retrasa, mantener el relleno refrigerado.

  3. Formar los rollosExtender parte del relleno sobre cada hoja de filo, enrollar sin apretar y colocar los rollos juntos en la fuente. Utilizar 60 ml de aceite para humedecer ligeramente las zonas secas cuando sea necesario. Reservar unos 20 minutos para el montaje.

  4. Hornear lentamentePincelar la superficie con los 20 ml de aceite restantes y hornear a 150 °C durante unos 90 minutos. La parte superior debe estar bien dorada, el centro cuajado y la zona central debe alcanzar 71 °C.

  5. Dejar reposarSacar del horno y esperar 10 minutos antes de cortar en 12 raciones.

Práctico

Práctico

Servicio

Servir la gibanica templada o caliente, cortada en cuadrados o rectángulos generosos. Una bebida de yogur puede acompañarla, pero no forma parte de esta receta ni de los valores nutricionales.

Antes de hornear

Puede montarse con poca antelación y mantenerse refrigerada a 4 °C o menos durante un máximo de 2 horas antes de entrar en el horno.

Conservación

Refrigerar las sobras en un máximo de 2 horas y conservarlas a 4 °C o menos durante 3–4 días. Para recalentar, llevar el centro a 74 °C; el horno moderado recupera mejor la superficie de la masa que un recalentado tapado.

Puntos de control

Puntos de control

  • La base queda húmedaOrientación: El queso tenía demasiado suero o se ha cortado la gibanica inmediatamente.Ajuste: Escurrir mejor el queso y respetar los 10 minutos de reposo.
  • La superficie se oscurece antes de cuajar el centroOrientación: El horno puede estar más caliente de 150 °C o la fuente ser demasiado poco profunda.Ajuste: Mantener el horneado suave y una fuente con altura suficiente.
Nutrición

Nutrición

  • Tamaño de la ración1 de 12 raciones
  • Calorías400 kcal
  • Hidratos de carbono25 g
  • Proteínas18 g
  • Grasas25 g
  • Fibra1 g
  • Sodio560 mg

Son valores aproximados; el queso es el ingrediente que más puede modificar la humedad y el sodio según el productor.

Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos y seguridad alimentaria

Contiene leche, huevo y trigo/gluten. Mantener la mezcla de queso y huevo a 4 °C o menos cuando no se esté montando activamente. Hornear hasta que el centro alcance 71 °C. Refrigerar las sobras en un máximo de 2 horas, conservarlas durante 3–4 días a 4 °C o menos y recalentarlas hasta 74 °C.

Resultado: un pastel salado profundo, con queso tierno en el interior, zonas de filo suaves y bordes dorados.

Clave: queso escurrido, rollos sueltos y una cocción larga a 150 °C para cuajar el centro sin quemar la superficie.