Platos nacionales croatas

Šporki makaruli de Dubrovnik

La receta de un vistazo

Šporki makaruli de Dubrovnik

Datos clave de la receta estructurada.

Plato de pastaTipo
Cocina croataCocina
Braseado y cocciónMétodo
Dificultad mediaDificultad
Cantidad
6 raciones
Preparación
30 min
Cocción
3 h
Tiempo total
3 h 30 min
Por porción
≈ 890 kcal

Receta

Šporki makaruli de Dubrovnik con ternera y ragú especiado de vino tinto

Los šporki makaruli son macarrones de Dubrovnik mezclados con un ragú oscuro de ternera cocido lentamente con cebolla, vino tinto, tomate, ciruelas secas y una dosis medida de canela, clavo y nuez moscada. La carne se mantiene en trozos grandes durante el braseado y parte se deshilacha al final para ligar la salsa. La pasta tubular se cuece al dente y se mezcla con suficiente ragú para quedar manchada —šporki, «sucia»— sin desaparecer bajo una cantidad excesiva de salsa. El queso curado se añade en la mesa. El resultado combina carne tierna, pasta firme y un fondo especiado que debe percibirse cálido, nunca dulce ni dominante.

Plato ancho de šporki makaruli con ragú de ternera, queso rallado y un tenedor en una mesa rústica
El encuadre panorámico permite ver la pasta manchada por la salsa, las fibras del ragú y los cubos de ternera intactos.

01 · Resumen

Resumen

Los šporki makaruli son un plato de pasta de Dubrovnik cuyo nombre puede traducirse de forma aproximada como «macarrones sucios». La explicación más repetida está ligada a grandes comidas festivas: la carne del guiso se repartía primero y a los últimos platos llegaba más pasta que carne, apenas manchada por el toć, la salsa oscura. Sea cual sea la proporción histórica exacta, la idea culinaria sigue siendo clara. La pasta no nada en una salsa uniforme como un ragú picado moderno; se mezcla con un fondo concentrado, fibras de carne y algunos trozos grandes que conservan la identidad del braseado.

La aguja o el jarrete de ternera funcionan bien porque desarrollan gelatina y soportan una cocción larga. Los cubos se doran en tandas, se reservan y vuelven a la cazuela después de cocinar la cebolla. El vino tinto recoge el fondo adherido y aporta acidez. El tomate aparece como concentrado, en cantidad moderada, para no convertir el plato en una salsa de tomate. Las ciruelas secas y una cucharadita de miel redondean el amargor del vino, pero no deben volver dulce el ragú. El equilibrio se comprueba al final, cuando la reducción ya está completa.

Las especias requieren una mano contenida. La canela, el clavo y la nuez moscada forman parte del perfil reconocido del plato, pero sus cantidades son pequeñas en relación con más de un kilo de carne. Se añaden al líquido, no directamente a una grasa muy caliente. Después de dos horas y media de cocción, deben integrarse en el fondo y resultar difíciles de identificar por separado. Si la canela domina el aroma de la cazuela, ya es excesiva. La pimienta negra y el laurel proporcionan una base más familiar y ayudan a que el conjunto permanezca salado.

La pasta ideal es tubular y de pared firme. Los makaruli tradicionales pueden variar de forma; en una cocina fuera de Dubrovnik, rigatoni cortos o ziti partidos ofrecen un comportamiento parecido. Se cuecen dos minutos menos de lo indicado y terminan en la salsa con un poco de agua de cocción. El almidón ayuda a que el toć se adhiera. Mezclar demasiado rompe la carne y convierte el plato en una masa homogénea; conviene mover con una cuchara ancha, levantando desde el fondo.

Esta receta produce seis raciones abundantes. El ragú puede hacerse el día anterior: el reposo mejora la integración de las especias y permite retirar la grasa solidificada. La pasta, en cambio, debe cocerse justo antes de servir. El queso curado de oveja se ralla finamente y se ofrece aparte para no aumentar el sodio de toda la cazuela. El plato se sirve en cuencos o platos hondos calientes, sin guarniciones decorativas. Una ensalada amarga y un vino tinto con acidez suficiente ofrecen el contraste necesario a una salsa larga, oscura y gelatinosa. El color final debe ser caoba, no negro; si el fondo empieza a pegarse, se corrige con pequeñas cantidades de agua caliente, no con más vino.

02 · Ingredientes

Ingredientes

Para el ragú de ternera

1,1 kg
de aguja o jarrete de ternera Cortado en cubos de 4 cm.
14 g
de sal fina Dividida entre carne, salsa y pasta.
4 g
de pimienta negra molida Recién molida.
45 ml
de aceite de oliva Para dorar y sofreír.
500 g
de cebolla Picada fina.
4 dientes
de ajo, 16 g Picados.
30 g
de concentrado de tomate Frito brevemente.
250 ml
de vino tinto seco Reducido antes del caldo.
600 ml
de caldo de ternera bajo en sal Añadido caliente.
50 g
de ciruelas secas sin hueso Picadas en cuartos.
10 g
de miel Solo para redondear la acidez.
2 hojas
de laurel Retiradas al final.
2 g
de canela molida Cantidad medida.
0,5 g
de clavo molido Aproximadamente una pizca generosa.
1 g
de nuez moscada molida Añadida con el líquido.

Para la pasta y el acabado

500 g
de pasta tubular seca Rigatoni cortos, ziti partidos o makaruli.
80 g
de queso curado de oveja Rallado fino y servido aparte.
15 g
de perejil fresco Picado al final.

03 · Preparación

Preparación

Ragú especiado

3 h
  1. Secar la ternera, sazonarla con 8 g de sal y la pimienta, y dorarla en tres tandas con el aceite durante 3–4 minutos por cada cara amplia; reservar.

  2. Añadir la cebolla a la cazuela y cocinarla a fuego medio-bajo durante 20–25 minutos, removiendo, hasta que esté muy blanda y dorada.

  3. Incorporar el ajo y el concentrado de tomate durante 2 minutos, verter el vino, raspar el fondo y reducir 6–8 minutos.

  4. Devolver la carne y añadir el caldo, las ciruelas, la miel, el laurel, la canela, el clavo y la nuez moscada; llevar a hervor suave.

  5. Cocinar con la tapa entreabierta durante 2 horas y 15 minutos, removiendo cada 30 minutos, hasta que la carne se corte con una cuchara.

  6. Retirar el laurel, deshilachar aproximadamente un tercio de la carne y reducir destapado 15–25 minutos, hasta que la salsa cubra la cuchara; ajustar la sal.

Pasta y servicio

15 min
  1. Hervir la pasta en agua abundante con la sal restante y retirarla 2 minutos antes del tiempo indicado, reservando 250 ml del agua de cocción.

  2. Añadir la pasta a la cazuela con 150 ml de agua de cocción y mezclar durante 2 minutos, hasta que la salsa se adhiera a los tubos.

  3. Incorporar el perejil, repartir en platos calientes y ofrecer el queso de oveja rallado aparte.

04 · Práctico

Práctico

Cómo servir

Servir en platos hondos, procurando que cada ración incluya pasta, fibras de carne y uno o dos trozos grandes. Una ensalada de achicoria o rúcula aporta amargor y frescor.

Conservación y recalentado

El ragú se conserva 3 días refrigerado o 3 meses congelado. La pasta mezclada pierde firmeza; conviene guardarla aparte. Recalentar el ragú hasta 74 °C y terminar pasta recién cocida en la salsa.

Cuatro variaciones viables

Sustituir 300 g de ternera por carrillera, aumentando la fase de braseado unos 30 minutos si hace falta. · Usar vino blanco seco para un fondo más claro y reducir la miel a 5 g. · Omitir las ciruelas y añadir 80 g de pera firme rallada al sofrito para un dulzor más discreto. · Servir con pasta fresca tubular cuando esté disponible, reduciendo la cocción a 3–4 minutos.

Equipo necesario

Cazuela pesada de 5–6 l, pinzas, cuchara de madera, olla grande para pasta, colador, rallador fino y recipientes para enfriar el ragú.

05 · Nutrición

Nutrición

Calorías
≈ 890 kcal
Carbohidratos
≈ 82 g
Proteínas
≈ 54 g
Grasas
≈ 32 g
Fibra
≈ 6 g
Sodio
≈ 790 mg

Tamaño de la ración: 1 ración, aproximadamente 550 g. Valores aproximados basados en referencias estándar; pueden variar por marcas, recorte, absorción y tamaño real de las porciones.