Platos nacionales croatas

Sopa pretepena de alubias

La receta de un vistazo

Sopa pretepena de alubias

Datos clave de la receta estructurada.

Sopa cremosaTipo
Cocina croataCocina
Cocción y ligadoMétodo
Dificultad mediaDificultad
Cantidad
6 raciones
Preparación
20 min
Cocción
1 h 25 min
Remojo
8 h
Tiempo total
9 h 45 min
Por porción
≈ 360 kcal

Receta

Sopa pretepena de alubias con crema agria y un final suave de vinagre

La grahova pretepena juha es una sopa espesa de alubias del norte de Croacia, ligada con una mezcla de crema agria, leche y harina conocida como pretep. Las alubias se remojan y se cuecen con cebolla, ajo y laurel hasta quedar muy tiernas. Una parte se aplasta para aportar cuerpo, mientras el resto permanece entera. La mezcla láctea se templa con caldo caliente antes de entrar en la olla, lo que evita grumos y reduce el riesgo de que la crema se corte. El vinagre se añade al final, en cantidad medida, para levantar el sabor sin convertir la sopa en un plato agrio. Debe quedar cremosa, fluida y claramente reconocible como sopa de legumbres.

Cuenco ancho de sopa pretepena de alubias con crema agria y laurel, acompañado de pan, cebolla picada y una cuchara
El encuadre panorámico permite apreciar que el caldo es cremoso pero conserva alubias enteras y una superficie sin grumos.

01 · Resumen

Resumen

La sopa pretepena de alubias, conocida como grahova pretepena juha, forma parte de la cocina de Međimurje y otras zonas del norte de Croacia. Su rasgo distintivo no es solo la presencia de alubias, sino el pretep: una mezcla batida de crema agria, leche y harina que se incorpora al final de la cocción. El nombre alude precisamente a ese batido. El resultado se sitúa entre una sopa de legumbres y una crema ligera. Conserva granos enteros, pero el caldo adquiere una textura láctea, ligeramente ácida y suficientemente espesa para cubrir la cuchara sin formar una pasta.

Las alubias necesitan una cocción completa antes de añadir los lácteos. Si todavía están firmes, el ácido de la crema y del vinagre puede retrasar su ablandamiento. Por ese motivo se remojan durante ocho horas y se cuecen con cebolla, ajo y laurel en agua limpia. El hervor es suave. Cuando un grano se aplasta sin resistencia entre los dedos, la sopa está lista para recibir el pretep. Aplastar aproximadamente una cuarta parte de las alubias aporta almidón natural y permite usar una cantidad moderada de harina, evitando una sensación harinosa.

El pretep debe mezclarse hasta quedar completamente liso. La harina se bate primero con la leche fría; después se incorpora la crema agria. Añadir esta mezcla directamente a una olla hirviendo puede producir pequeños coágulos y una textura desigual. Para prevenirlo, se vierte un cucharón de caldo caliente en el bol, se mezcla y se repite una vez. Ese templado acerca gradualmente las temperaturas. La mezcla vuelve a la olla en un hilo fino mientras se remueve. A partir de ese momento la sopa solo necesita un hervor muy suave de ocho a diez minutos para cocinar la harina.

El vinagre es una herramienta de ajuste, no un sabor dominante. Veinticinco mililitros de vinagre de vino blanco aportan una acidez perceptible pero equilibrada en seis raciones. Se añaden al final y se prueba antes de incorporar más. La pimienta blanca encaja con el perfil lácteo, aunque una pequeña cantidad de pimienta negra recién molida añade aroma. La sal se controla con cuidado si se utiliza caldo preparado. Esta versión emplea caldo vegetal bajo en sal para mantener el plato apto para una mesa vegetariana, pero el agua también funciona cuando las verduras se rehogan con atención.

La sopa se sirve caliente, con una cucharada pequeña de crema agria y, de manera opcional, cebolla finamente picada. El pan de corteza firme es un acompañamiento lógico, aunque no debe usarse para compensar una sopa excesivamente espesa. Al enfriarse, el almidón continúa absorbiendo líquido. Por eso la consistencia final en la olla debe ser un poco más suelta de lo que parece necesario. En refrigeración se conserva tres días. Al recalentar, se hace a fuego bajo, removiendo y añadiendo leche o agua; una ebullición fuerte puede separar la fase láctea y pegar el fondo. La cebolla de acompañamiento se ofrece aparte, pues su intensidad cruda puede dominar una sopa cuya fuerza debe venir de la legumbre y la acidez láctea.

02 · Ingredientes

Ingredientes

Para la sopa

350 g
de alubias blancas secas Remojadas durante 8 horas.
25 ml
de aceite de girasol Para rehogar la cebolla.
180 g
de cebolla Picada fina.
3 dientes
de ajo, 12 g Picados.
2 hojas
de laurel Retiradas al final.
1,5 l
de caldo vegetal bajo en sal Caliente.
8 g
de sal fina Ajustada según el caldo.
2 g
de pimienta blanca molida Añadida al final.

Para el pretep y el acabado

250 ml
de leche entera Fría al mezclar con la harina.
35 g
de harina de trigo Batida hasta eliminar grumos.
200 g
de crema agria Más 60 g para servir.
25 ml
de vinagre de vino blanco Añadido después de cocinar la harina.
80 g
de cebolla cruda Picada muy fina para servir.
240 g
de pan rústico Aproximadamente 40 g por ración.

03 · Preparación

Preparación

Cocer las alubias

1 h 5 min
  1. Cubrir las alubias con abundante agua fría durante 8 horas, escurrirlas y enjuagarlas antes de empezar la sopa.

  2. Calentar el aceite y cocinar la cebolla durante 8 minutos; añadir el ajo y cocinar 1 minuto sin dejar que tome color oscuro.

  3. Añadir las alubias, el laurel y el caldo, llevar a hervor suave y cocinar parcialmente tapado durante 55–65 minutos, hasta que los granos se aplasten con facilidad.

  4. Retirar aproximadamente una cuarta parte de las alubias, aplastarlas con un poco de caldo y devolverlas a la olla.

Preparar e incorporar el pretep

20 min
  1. Batir la leche fría con la harina hasta que no haya grumos, añadir 200 g de crema agria y mezclar hasta obtener una crema lisa.

  2. Incorporar dos cucharones de caldo caliente, uno cada vez, batiendo después de cada adición para acercar gradualmente la temperatura.

  3. Verter el pretep en hilo fino mientras se remueve y cocinar a hervor muy suave durante 8–10 minutos, hasta que la harina pierda el sabor crudo.

  4. Retirar el laurel, añadir el vinagre, la sal y la pimienta blanca, y ajustar con agua caliente si la sopa queda más espesa que una crema fluida.

  5. Repartir en cuencos, añadir la crema agria restante y la cebolla picada, y acompañar con pan rústico.

04 · Práctico

Práctico

Cómo servir

Servir en cuencos calientes con una cucharadita de crema agria y cebolla picada aparte, para que cada comensal controle el contraste. El pan debe acompañar, no espesar la sopa.

Conservación y recalentado

Refrigerar dentro de las dos horas siguientes y conservar hasta 3 días. Recalentar a fuego bajo, removiendo, hasta 74 °C; añadir leche o agua para recuperar una textura fluida.

Cuatro variaciones viables

Sustituir la mitad de la crema agria por yogur griego entero, incorporándolo con el mismo templado. · Añadir 150 g de patata en dados al comienzo de la cocción para una sopa más espesa y suave. · Usar alubias pintas para un sabor más terroso, aceptando un color ligeramente más oscuro. · Terminar con 10 g de eneldo fresco en lugar de cebolla cruda para un perfil herbal.

Equipo necesario

Olla de 5 l, colador, bol mediano, batidor manual, cucharón, tenedor o prensador pequeño y recipientes poco profundos para enfriar.

05 · Nutrición

Nutrición

Calorías
≈ 360 kcal
Carbohidratos
≈ 51 g
Proteínas
≈ 16 g
Grasas
≈ 11 g
Fibra
≈ 10 g
Sodio
≈ 520 mg

Tamaño de la ración: 1 cuenco, aproximadamente 430 g con pan. Valores aproximados basados en referencias estándar; pueden variar por marcas, recorte, absorción y tamaño real de las porciones.