Cocina croata · Pastel casero de bandeja · Receta
Pita croata dulce de queso fresco entre dos masas quebradas con limón y vainilla
Relleno de queso fresco, limón y vainilla entre dos masas quebradas, horneado como una plancha baja y enfriado antes de cortar cuadrados limpios.
- Raciones
- 16 porciones
- Preparación
- 45 min
- Cocción
- 50 min
- Enfriado
- 2 h
- Total
- 3 h 35 min
- Por ración
- ≈ 380 kcal

Dos capas friables y un centro de queso que conserva textura
La pita dulce de queso fresco pertenece a la repostería doméstica continental de Croacia y no debe confundirse con una tarta moderna de queso crema. Se hornea como una plancha rectangular, con una capa inferior y otra superior de masa quebrada que encierran un relleno abundante de queso de vaca, huevos y azúcar. El interior permanece pálido, húmedo y ligeramente granuloso, porque el queso fresco conserva su estructura. Una fina capa de azúcar glas completa el aspecto sin esconder el color dorado de la masa ni convertir el postre en una pieza de pastelería excesivamente pulida.
El corte limpio no se consigue con más harina, sino dejando que el relleno se enfríe y termine de asentarse.
La elección del queso determina buena parte del resultado. Debe ser fresco, ácido y suficientemente escurrido para sostenerse, pero no tan seco como para formar grumos duros. Cuando contiene mucho suero, la base se reblandece y el centro tarda demasiado en fijarse. Un reposo en colador durante treinta minutos suele bastar. No se busca un relleno completamente liso: una textura fina y apenas granulada distingue esta pita de una cheesecake elaborada con queso crema. La sémola absorbe humedad sobrante y estabiliza el corte sin volver el interior harinoso.
La masa se trabaja como una quebrada sencilla. La mantequilla fría se integra con la harina hasta obtener migas pequeñas; después se añaden azúcar, huevos y una cantidad mínima de líquido. El amasado termina en cuanto el conjunto se sostiene. Si se trabaja demasiado, se desarrolla gluten y las capas pierden friabilidad. El reposo en frío permite que la harina absorba humedad y que la mantequilla recupere firmeza. Dividir la masa antes de refrigerarla facilita estirar dos rectángulos de grosor parecido sin recalentarla con las manos.
La base se pincha y se hornea brevemente antes de recibir el relleno. Este paso no pretende dorarla, sino formar una película seca que limite la absorción de humedad. El queso se mezcla con huevos, azúcar, sémola, vainilla y ralladura de limón solo hasta que no queden bolsas de clara. Batir en exceso incorpora aire y provoca que el centro suba mucho en el horno para después hundirse. La capa superior se coloca sin comprimir; unos pequeños orificios permiten que el vapor escape y evitan bolsas que deformen la superficie.
El horneado termina cuando la parte superior es dorada y el centro conserva un movimiento leve, no líquido, al sacudir la bandeja. La temperatura interna continúa subiendo durante los primeros minutos fuera del horno. Cortar caliente parece tentador, pero produce bordes quebrados y un relleno que se desplaza. La pita se deja templar en el molde y después se enfría al menos dos horas. Solo entonces se espolvorea con azúcar glas y se marca en cuadrados con un cuchillo fino, limpiándolo entre cortes.
A temperatura ambiente, el aroma de limón y vainilla se percibe mejor que recién salido del frigorífico. Las porciones son relativamente pequeñas porque la combinación de mantequilla, huevos y queso es concentrada. El postre funciona junto a café sin azúcar o té negro, y también como pieza de una mesa de dulces caseros. Se conserva bien durante varios días, aunque la humedad del relleno va suavizando las capas. Un calentamiento fuerte no mejora la textura; basta con dejar cada porción fuera del frío antes de servir.
Ingredientes
Para las dos capas de masa
- 500 g de harina de trigo
- 250 g de mantequilla sin sal, fría y en cubos
- 140 g de azúcar fino
- 2 huevos grandes
- 10 g de levadura química
- 2 g de sal fina
- 30 ml de leche fríaAñadir solo lo necesario para unir la masa.
Para el relleno y el acabado
- 1 kg de queso fresco de vaca, bien escurridoDebe quedar húmedo, pero sin suero libre.
- 180 g de azúcar fino
- 4 huevos grandes
- 60 g de sémola fina de trigo
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Ralladura fina de 1 limón sin tratar
- 20 g de azúcar glas
Preparación, paso a paso
Preparar las masas
Formar migas con la mantequilla
Mezclar harina, levadura química y sal. Frotar la mantequilla fría con la harina hasta obtener migas pequeñas y uniformes.
Unir y enfriar
Añadir el azúcar y los 2 huevos. Incorporar la leche poco a poco, solo hasta formar una masa. Dividir en dos piezas, aplanar y refrigerar 30 minutos.
Prehornear la base
Calentar el horno a 180 °C. Estirar una pieza para un molde de 30 × 22 cm, colocarla, pincharla y hornear 10 minutos sin dejar que se dore.
Rellenar y hornear
Mezclar el centro de queso
Combinar queso fresco, 180 g de azúcar, 4 huevos, sémola, vainilla y ralladura de limón hasta obtener una mezcla uniforme, sin batir en exceso.
Montar la pita
Extender el relleno sobre la base tibia. Estirar la segunda masa, colocarla encima y pincharla con un tenedor para liberar el vapor.
Hornear hasta fijar
Hornear 40 minutos a 180 °C. La capa superior debe quedar dorada y el centro mostrar solo un movimiento leve al mover el molde.
Enfriar y cortar
Dejar templar 30 minutos en el molde y enfriar al menos 2 horas. Espolvorear con azúcar glas y cortar en 16 cuadrados.
Servicio, conservación y ajustes prácticos
Servicio y acompañamientos
Servir a temperatura ambiente, una porción pequeña por persona, con café sin azúcar o té negro. El azúcar glas se añade justo antes de presentar para conservar su aspecto seco.
Conservación y recalentado
Refrigerar tapada hasta 4 días. Sacar las porciones 25–30 minutos antes de servir. Puede congelarse ya cortada durante 2 meses; se descongela en el frigorífico y no necesita recalentado.
Cuatro variaciones viables
- Añadir 40 g de pasas hidratadas y bien secas al relleno.
- Sustituir la vainilla por 1 cucharada de ron oscuro.
- Usar ralladura de naranja en lugar de limón.
- Reducir el azúcar del relleno a 150 g para un perfil más ácido.
Tres observaciones de cocina
- Escurrir el queso antes de pesar evita una base húmeda.
- Trabajar la masa lo mínimo posible conserva las capas quebradizas.
- Esperar el enfriado completo es esencial para obtener cuadrados limpios.
Equipo necesario
- Molde rectangular de 30 × 22 cm
- Rodillo
- Colador fino
- Balanza de cocina
- Papel de horno
- Cuchillo largo y fino
Valores nutricionales por ración
- Calorías
- ≈ 380 kcal
- Carbohidratos
- ≈ 38 g
- Proteínas
- ≈ 11 g
- Grasas
- ≈ 21 g
- Fibra
- ≈ 1 g
- Sodio
- ≈ 260 mg
Tamaño de ración: 1 cuadrado de 16. Alérgenos principales: gluten, leche y huevo. Valores aproximados calculados con referencias estándar; el resultado real varía según marcas, recortes, absorción de grasa y tamaño de las porciones.