Cocina croata · Sopa de carne · Receta
Pašta fažol dálmata con alubias y pasta corta espesada con pešt aromático
Guiso espeso de alubias y pasta corta con tomate, verduras y pešt de panceta, ajo y perejil, cocido hasta quedar cremoso sin nata.
- Cantidad
- 6 porciones
- Preparación
- 20 min
- Cocción
- 1 h 25 min
- Remojo
- 8 horas
- Total
- 9 h 45 min
- Por porción
- ≈ 350 kcal

Fundamento y técnica de la receta de pašta fažol dálmata
Pašta fažol ocupa el espacio práctico entre una sopa y un guiso. En Dalmacia se prepara para alimentar con pocos elementos fundamentales: alubias, pasta, verduras y una base aromática que aporta profundidad. El nombre reúne dos palabras de uso cotidiano, pašta y fažol, y describe el plato sin adornos. La cuchara debe encontrar legumbres enteras, tubos de pasta y un caldo espeso que se adhiere a ambos, no una salsa seca ni una sopa transparente.
La cremosidad procede del almidón de las alubias y la pasta; el pešt aporta fondo, no una capa pesada de grasa.
La textura comienza con el remojo de las alubias. Ocho horas en abundante agua reducen la diferencia entre la superficie y el centro, de modo que la cocción posterior resulta más uniforme. El agua de remojo se desecha y las legumbres se cuecen en líquido limpio. La sal se añade cuando ya han empezado a ablandarse; así se evita depender de un tiempo rígido y se juzga el punto por la cremosidad del interior.
El pešt es la pieza que transforma una olla sencilla. Panceta, ajo y perejil se pican hasta formar una pasta gruesa, no un puré. Al disolverse en la base de cebolla, zanahoria y apio, la grasa distribuye el aroma y la carne curada aporta salinidad. Por esa razón, la sal final se ajusta solo después de que la pasta haya cocido. El tomate no debe dominar: su función es dar acidez, color y cuerpo, mientras que las alubias siguen siendo el sabor principal.
Una parte de las legumbres se aplasta contra la pared de la olla antes de incorporar la pasta. Ese gesto libera almidón y produce una consistencia cremosa sin nata ni harina. La pasta corta se cuece directamente en el guiso, donde absorbe líquido y sazón. Como continúa hinchándose después de apagar el fuego, se retira un minuto antes del punto habitual y se deja reposar diez minutos con la olla tapada.
El control del líquido es flexible, pero no arbitrario. Las distintas alubias absorben cantidades diferentes y la evaporación cambia con el diámetro de la olla. Se reserva agua caliente para corregir al final, siempre en pequeñas adiciones. El plato servido debe moverse lentamente al inclinar la cuchara y conservar algo de caldo entre los ingredientes. Si queda demasiado compacto, la pasta dominará al enfriarse.
Esta versión conserva la lógica doméstica del plato y ofrece un método reproducible. Se prepara con alubia borlotti seca, pasta tubular pequeña y una cantidad moderada de panceta. El resultado mejora tras un breve reposo, pero no necesita horas de espera. En la mesa funciona como plato único, acompañado de pan y una ensalada ácida que contraste con la densidad de las legumbres.
Al reposar, la relación entre pasta y caldo cambia de manera visible. Para servirlo más tarde, conviene detener la cocción con un poco más de líquido del que parece necesario y enfriar la olla con rapidez. Al recalentar se añade agua caliente en pequeñas cantidades, no aceite, hasta recuperar una consistencia cuchareable. La pasta seguirá más blanda que el primer día, pero las alubias y el pešt conservan bien su carácter. Este comportamiento explica por qué la receta evita una cantidad excesiva de pasta y reserva el espesado principal para las propias legumbres.
Ingredientes
Para las alubias
- 300 g de alubias borlotti secasRemojadas durante 8 horas y escurridas.
- 1,6 l de agua
- 1 hoja de laurel
- 6 g de sal fina
Para el sofrito, el pešt y la pasta
- 80 g de panceta curada, picada
- 120 g de cebolla, picada
- 100 g de zanahoria, en dados pequeños
- 80 g de apio, en dados pequeños
- 2 dientes de ajo
- 20 g de perejil fresco
- 30 ml de aceite de oliva
- 300 g de tomate triturado
- 180 g de pasta tubular corta
- 2 g de pimienta negra molida
- 2 g de sal fina
Preparación, paso a paso
Remojo y cocción de las alubias
Remoje las alubias
Cubra las alubias con al menos tres veces su volumen de agua y déjelas 8 horas. Escúrralas y deseche el agua de remojo.
Cueza hasta casi ablandar
Ponga las alubias en una olla con 1,6 l de agua y el laurel. Lleve a hervor suave, retire la espuma y cueza 50–65 minutos, hasta que el centro esté cremoso pero la piel siga intacta.
Pešt y base vegetal
Prepare el pešt
Pique la panceta, el ajo y el perejil hasta obtener una pasta gruesa en la que todavía se distingan pequeños trozos.
Rehogue las verduras
Caliente el aceite en otra olla, añada cebolla, zanahoria y apio, y cocine 8 minutos a fuego medio-bajo. Incorpore el pešt y remueva 3 minutos, hasta que la grasa se vuelva transparente y el ajo desprenda aroma.
Concentre el tomate
Añada el tomate triturado y la pimienta. Cocine 10 minutos, removiendo, hasta que pierda el olor crudo y la base quede densa.
Ligado y terminación
Una la base y las alubias
Vierta el sofrito en la olla de las alubias. Aplaste aproximadamente una taza de legumbres contra la pared y mezcle para espesar el caldo.
Cueza la pasta en el guiso
Añada la pasta y cueza 9–11 minutos, o un minuto menos de lo indicado en el paquete. Remueva con frecuencia para que no se pegue y agregue agua caliente si el guiso queda demasiado compacto.
Ajuste y deje reposar
Retire el laurel, ajuste con los 8 g totales de sal según la salinidad de la panceta y deje reposar tapado 10 minutos. La consistencia final debe ser cremosa y todavía fluida.
Servicio, conservación y ajustes prácticos
Servicio y acompañamientos
Se sirve muy caliente en cuencos hondos, con pan de corteza firme y una ensalada de hojas amargas o encurtidos suaves. Un hilo de aceite de oliva puede añadirse en la mesa, pero no es necesario para ligar el plato.
Conservación y recalentado
Se conserva 3 días a 4 °C. Al enfriarse se espesa mucho; para recalentar, se añade un poco de agua o caldo y se lleva a 74 °C, removiendo para que la pasta no se rompa. Puede congelarse hasta 2 meses, aunque la pasta queda más blanda.
Cuatro variaciones viables
- Usar alubia blanca pequeña en lugar de borlotti y reducir ligeramente la cocción.
- Sustituir la panceta por 60 g de jamón ahumado con grasa visible.
- Añadir 150 g de patata en dados y reducir la pasta a 120 g.
- Preparar una versión sin carne con pimentón ahumado y 20 ml adicionales de aceite.
Tres observaciones de cocina
- La sal se ajusta al final porque la panceta puede variar mucho entre marcas.
- Aplastar solo una parte de las alubias conserva contraste entre caldo cremoso y granos enteros.
- La pasta se retira antes del punto completo, ya que continúa absorbiendo caldo durante el reposo.
Equipo necesario
- Olla grande de fondo grueso
- Olla o sartén para el sofrito
- Cuchillo de chef y tabla
- Cucharón y espátula de madera
- Recipiente amplio para el remojo
Valores nutricionales por porción
- Calorías
- ≈ 350 kcal
- Carbohidratos
- ≈ 48 g
- Proteínas
- ≈ 15 g
- Grasas
- ≈ 11 g
- Fibra
- ≈ 10 g
- Sodio
- ≈ 680 mg
Porción: 1 cuenco (aprox. 430 g). Alérgenos clave: gluten y cerdo. Valores aproximados calculados con referencias estándar; el resultado real cambia según marcas, recortes, absorción y tamaño final de las porciones.