Cocina croata · Entrante frío de cocción prolongada · Receta
Hladetina croata de cerdo en áspic claro con zanahoria y carne cocida lentamente con ajo
Carne de cerdo y zanahoria quedan suspendidas en un caldo claro que gelifica de forma natural tras una cocción lenta con pies de cerdo, ajo y especias.
- Raciones
- 8 raciones
- Preparación
- 35 min
- Cocción
- 3 h 30 min
- Enfriado
- 8 h
- Total
- 12 h 5 min
- Por ración
- ≈ 290 kcal

Gelatina natural, caldo limpio y carne que conserva su fibra
La hladetina es una preparación fría de carne y caldo gelificado que aparece en distintas regiones de Croacia, especialmente durante el invierno y en mesas festivas. Se conoce también con nombres locales y admite variaciones de cerdo, ave o carnes mezcladas. Esta versión utiliza codillo con piel y pies de cerdo para obtener gelatina natural, además de zanahoria, cebolla, apio, ajo, laurel y pimienta. El resultado debe mostrar una gelatina clara de tono dorado, con fibras de carne y rodajas de zanahoria distribuidas, no una masa opaca ni un bloque formado con exceso de gelatina comercial.
El áspic se fija por concentración y frío; hervir con fuerza enturbia el caldo sin acelerar la extracción de gelatina.
Los cortes ricos en piel, tendones y articulaciones son esenciales porque liberan colágeno durante la cocción. El codillo aporta carne suficiente para el relleno; los pies refuerzan la capacidad de gelificar. Antes de entrar en la olla se enjuagan y, si fuera necesario, se escaldan brevemente para retirar espuma y restos de sangre. Después se cubren con agua fría nueva. La proporción de líquido debe ser justa: demasiada agua produce un caldo débil que no cuaja, mientras que muy poca dificulta una cocción uniforme y concentra la sal.
El fuego se mantiene bajo desde que aparece el primer hervor. La espuma se retira con una cuchara y las verduras se añaden cuando el líquido está limpio. Una ebullición intensa emulsiona grasa y partículas, vuelve turbio el caldo y rompe la carne. La olla permanece parcialmente tapada, con apenas algunas burbujas. Durante tres horas o más, la piel se ablanda, los huesos se separan y el líquido adquiere cuerpo. El ajo se añade en la última parte para conservar un aroma definido sin resultar crudo.
Cuando la carne se desprende con facilidad, los sólidos se retiran y el caldo se cuela primero por un colador fino. La grasa superficial puede eliminarse con una cuchara mientras está caliente o después de un enfriado breve. Para comprobar la gelificación, una cucharada de caldo se coloca diez minutos en el congelador: debe volverse firme pero temblorosa. Si sigue líquida, el caldo se reduce a fuego suave. No se añade sal hasta esta fase, porque la concentración durante la reducción puede convertir una cantidad moderada en un resultado excesivo.
La carne se deshuesa todavía tibia, retirando cartílagos duros y fragmentos pequeños de hueso. Parte de la piel blanda puede picarse e incorporarse, pues aporta textura y gelatina, pero no debe dominar. Las zanahorias cocidas se cortan en rodajas. El molde se humedece, se distribuyen carne y verdura y se vierte el caldo templado. Golpear suavemente el recipiente libera burbujas. La hladetina se enfría primero hasta perder calor y después permanece al menos ocho horas en el frigorífico.
Para desmoldar, el exterior se sumerge unos segundos en agua tibia y se invierte sobre un plato frío. La gelatina debe sostener un corte limpio y temblar al moverla, sin fundirse inmediatamente. Se sirve en porciones pequeñas con pan, cebolla, vinagre o encurtidos, según costumbre. Al ser una preparación cocida y manipulada antes del enfriado, el control de tiempo es importante: no debe permanecer a temperatura ambiente más de dos horas. El sabor se percibe mejor frío, pero no helado, después de unos minutos fuera del frigorífico.
Ingredientes
Para el caldo gelatinoso
- 1,5 kg de codillo de cerdo con piel y hueso
- 700 g de pies de cerdo, partidos y bien limpios
- 2,5 litros de agua fría
- 250 g de cebolla, partida por la mitad
- 250 g de zanahorias, enteras
- 150 g de raíz de apio, en trozos grandes
- 5 dientes de ajo, machacados
- 2 hojas de laurel
- 1 cucharadita de granos de pimienta negra
- 12 g de sal fina
Para ajustar y servir
- 30 ml de vinagre de vino blanco
- 15 g de perejil fresco, picado
- 1 cucharadita de pimienta negra recién molida
Preparación, paso a paso
Extraer un caldo limpio
Iniciar desde agua fría
Colocar codillo y pies en una olla, cubrir con los 2,5 litros de agua y calentar lentamente. Al aparecer espuma, retirarla con cuidado.
Añadir verduras y especias
Incorporar cebolla, zanahorias, raíz de apio, laurel y granos de pimienta. Cocer 2 horas 45 minutos a hervor apenas visible, parcialmente tapado.
Incorporar el ajo
Añadir los dientes de ajo y continuar 30–45 minutos, hasta que la carne se separe fácilmente del hueso y la piel esté muy tierna.
Colar, montar y enfriar
Colar y desgrasar
Retirar carnes y verduras. Colar el caldo por una malla fina, dejarlo reposar 10 minutos y retirar la grasa visible de la superficie.
Comprobar la gelificación
Enfriar una cucharada de caldo durante 10 minutos. Si no queda firme y temblorosa, reducir el resto a fuego suave. Añadir sal y vinagre al final.
Deshuesar la carne
Separar carne y una pequeña parte de la piel blanda, eliminando todos los huesos y cartílagos duros. Cortar las zanahorias en rodajas.
Llenar el molde
Distribuir carne, zanahoria, perejil y pimienta molida en un molde redondo de 24 cm. Verter el caldo templado y golpear suavemente para liberar burbujas.
Enfriar con seguridad
Dejar perder calor durante un máximo de 1 hora y refrigerar al menos 8 horas, hasta que el centro esté completamente firme.
Servicio, conservación y ajustes prácticos
Servicio y acompañamientos
Desmoldar sobre un plato frío y cortar porciones pequeñas. Servir con pan oscuro, cebolla, encurtidos o unas gotas de vinagre; estos acompañamientos permanecen separados.
Conservación y recalentado
Mantener siempre refrigerada y consumir en 3 días. No dejar más de 2 horas a temperatura ambiente. No se recomienda congelar, porque la gelatina puede liberar agua al descongelarse.
Cuatro variaciones viables
- Añadir 300 g de oreja de cerdo y reducir los pies a 500 g.
- Colocar rodajas de huevo cocido en el molde, asumiendo el alérgeno huevo.
- Usar más ajo para un perfil más marcado, sin cambiar el método.
- Preparar moldes individuales y reducir ligeramente el tiempo de enfriado.
Tres observaciones de cocina
- Un hervor fuerte vuelve turbio el caldo y rompe las fibras de carne.
- La prueba de una cucharada fría evita descubrir demasiado tarde que el áspic no cuaja.
- Deshuesar con la carne tibia facilita encontrar fragmentos pequeños.
Equipo necesario
- Olla grande de 7–8 litros
- Espumadera
- Colador fino
- Molde redondo de 24 cm
- Cuchillo pequeño
- Bandeja fría para desmoldar
Valores nutricionales por ración
- Calorías
- ≈ 290 kcal
- Carbohidratos
- ≈ 4 g
- Proteínas
- ≈ 31 g
- Grasas
- ≈ 16 g
- Fibra
- ≈ 1 g
- Sodio
- ≈ 610 mg
Tamaño de ración: 1/8 del molde. Alérgenos principales: apio. Valores aproximados calculados con referencias estándar; el resultado real varía según marcas, recortes, absorción de grasa y tamaño de las porciones.