Cordero dálmata con patatas

Cordero con hueso y patatas doradas

Cocina croata · Plato principal de carne · Receta

Cordero dálmata asado con patatas doradas ajo, vino blanco y romero

Cordero con hueso asado sobre patatas, ajo y romero, humedecido con vino blanco hasta quedar tierno, jugoso y bien dorado en los bordes.

  • Categoría: Plato principal de carne
  • Cocina: Croata
  • Método: Asado al horno
  • Dificultad: Media
Cantidad
6 porciones
Preparación
25 min
Asado
1 h 50 min
Reposo
15 min
Total
2 h 30 min
Por porción
≈ 750 kcal
Fuente metálica con cordero asado y patatas doradas, acompañada de un plato vacío y un paño claro
Piezas de cordero asadas sobre patatas, con bordes dorados y jugos concentrados en la fuente.

Técnica del cordero dálmata asado con patatas

El cordero asado con patatas es un plato de reunión, pensado para llegar a la mesa en la misma fuente donde se ha cocinado. La versión dálmata combina piezas con hueso, patatas grandes, ajo, romero y un poco de vino blanco. No pretende imitar una cocción bajo peka, que requiere una campana metálica y brasas, sino trasladar al horno doméstico la misma lógica de calor húmedo al principio y dorado intenso al final.

El horno trabaja en dos tiempos: primero ablanda con humedad contenida y después concentra los jugos mientras dora las superficies.

Las piezas con hueso aportan sabor y protegen la carne durante una cocción relativamente larga. Paletilla, pierna cortada y parte de costillar pueden combinarse siempre que tengan un grosor parecido. La sal se aplica con antelación breve, mientras se prepara la fuente. No se necesita una marinada nocturna: el objetivo es que el sabor del cordero permanezca claro y que el romero actúe como aroma, no como una cubierta vegetal densa.

Las patatas se cortan en gajos grandes para resistir casi dos horas de horno. Se colocan debajo y alrededor de la carne, donde reciben grasa y jugos. Un primer tramo cubierto limita la evaporación y ayuda a que el tejido conectivo se ablande. El vino y una pequeña cantidad de agua generan vapor, pero el líquido no debe cubrir las patatas; si la fuente parece una olla, las superficies no podrán dorarse después.

En la segunda fase se retira la cubierta y se aumenta ligeramente la exposición al calor. Las piezas se giran una vez y las patatas se mueven con cuidado para que nuevas caras contacten con la fuente. El cordero está listo cuando la parte más gruesa alcanza al menos 63 °C y descansa tres minutos, aunque las piezas de paletilla quedan más tiernas cerca de 75–80 °C. En una fuente mixta, la textura manda: la carne debe ceder al pincharla y separarse con facilidad del hueso sin quedar seca.

El reposo de quince minutos no es opcional. Permite que el calor termine de distribuirse y que los jugos dejen de correr al primer corte. Las patatas permanecen en la fuente, donde absorben parte del líquido y conservan sus caras tostadas. Si hay demasiada grasa, se retira con una cuchara antes de llevar a la mesa, sin eliminar los jugos oscuros del fondo.

La imagen muestra un asado abundante, con varias piezas y patatas bien doradas en una fuente metálica oscura. Esta receta reproduce esa presentación: no añade limón ni guarniciones verdes. El romero aparece en cantidad moderada y el acabado depende del color natural de la carne y las patatas. Seis porciones resultan generosas y pueden completarse con una ensalada amarga o verduras hervidas.

La combinación de cortes puede adaptarse al mercado. La pierna ofrece lonchas más compactas y necesita vigilancia para no secarse; la paletilla contiene más tejido conectivo y tolera una cocción prolongada. Cuando ambas comparten fuente, las piezas de pierna pueden retirarse antes y reposar cubiertas mientras la paletilla termina. El termómetro evita tratar todos los cortes como si fueran idénticos. Además, una fuente amplia deja suficiente espacio entre patatas y carne para que el aire caliente alcance las superficies durante la fase destapada.

Ingredientes

Para el asado

  • 1,8 kg de cordero con hueso, en 6 piezas similares
  • 1,5 kg de patatas, en gajos grandes
  • 60 ml de aceite de oliva
  • 6 dientes de ajo, machacados
  • 15 g de romero fresco
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 120 ml de agua
  • 20 g de sal fina
  • 3 g de pimienta negra molida

Preparación, paso a paso

Preparación de la fuente

  1. Caliente el horno y sazone

    Caliente el horno a 180 °C. Seque el cordero, frótelo con 12 g de sal y la pimienta, y déjelo reposar 15 minutos mientras se preparan las patatas.

  2. Distribuya las patatas

    Mezcle las patatas con el aceite, los 8 g restantes de sal, el ajo y dos tercios del romero. Extiéndalas en una fuente metálica grande y coloque el cordero encima.

  3. Añada el líquido

    Vierta el vino y el agua por un lateral para no arrastrar el sazonado. Cubra la fuente con tapa o papel de aluminio bien ajustado.

Asado y dorado

  1. Ase cubierto

    Hornee 55 minutos. El líquido debe hervir suavemente en el fondo y las patatas empezar a ablandarse sin romperse.

  2. Gire y destape

    Retire la cubierta, gire las piezas de cordero y mueva las patatas para exponer caras pálidas. Añada el romero restante y continúe el asado 45–55 minutos.

  3. Compruebe el punto

    Retire las piezas cuando la superficie esté bien dorada y la parte más gruesa alcance al menos 63 °C; para paletilla muy tierna, continúe hasta 75–80 °C. Las patatas deben poder atravesarse y conservar bordes tostados.

Reposo y servicio

  1. Deje reposar la carne

    Pase el cordero a una tabla y déjelo reposar 15 minutos. Mantenga las patatas en la fuente apagada y retire solo el exceso visible de grasa.

  2. Devuelva a la fuente

    Coloque de nuevo el cordero sobre las patatas, vierta por encima los jugos acumulados en la tabla y sirva en la misma fuente caliente.

Servicio, conservación y ajustes prácticos

Servicio y acompañamientos

Se sirve en la fuente de asado con una ensalada de hojas amargas, col cocida o verduras a la parrilla. El vino blanco seco utilizado en la cocción puede acompañar el plato si se sirve aparte.

Conservación y recalentado

La carne y las patatas se conservan 3 días a 4 °C. Se recalientan cubiertas a 170 °C con 60 ml de agua hasta alcanzar 74 °C; se destapan los últimos 8 minutos. Puede congelarse la carne hasta 2 meses, pero las patatas pierden textura.

Cuatro variaciones viables

  • Usar solo paletillas pequeñas y aumentar el tiempo cubierto 15 minutos.
  • Sustituir el vino por caldo sin alcohol y 10 ml de vinagre de vino.
  • Añadir 300 g de cebollas pequeñas enteras junto con las patatas.
  • Cambiar la mitad del romero por tomillo fresco.

Tres observaciones de cocina

  1. Los gajos grandes resisten el tiempo de horno y conservan una cara cremosa.
  2. El líquido se vierte por un lateral para no lavar el sazonado de la carne.
  3. El reposo se hace fuera de la fuente para evitar que el cordero siga cociéndose en vapor.

Equipo necesario

  • Fuente metálica grande con tapa o papel de aluminio
  • Termómetro de lectura instantánea
  • Pinzas fuertes
  • Tabla con canal para jugos
  • Cuchillo de chef

Valores nutricionales por porción

Calorías
≈ 750 kcal
Carbohidratos
≈ 34 g
Proteínas
≈ 51 g
Grasas
≈ 45 g
Fibra
≈ 4 g
Sodio
≈ 690 mg

Porción: 1 porción de cordero con patatas (aprox. 470 g). Alérgenos clave: posibles sulfitos. Valores aproximados calculados con referencias estándar; el resultado real cambia según marcas, recortes, absorción y tamaño final de las porciones.

Resultado final

Carne tierna, patatas impregnadas de jugos y superficies tostadas obtenidas con una cocción en dos fases.

Cubrir al principio protege la carne y ablanda las patatas; destapar al final transforma ese vapor en concentración y color. El reposo completa un asado que llega a la mesa con sus propios jugos.

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