Bakalar na bijelo

Untable croata de bacalao y patata ligado con aceite de oliva

Costa croata · Bacalao en blanco · Receta

Bakalar na bijelo de bacalao y patataligado con aceite de oliva y ajo

Bacalao salado desalado y cocido con patatas, desmenuzado y trabajado con aceite de oliva, ajo y perejil hasta formar un untable blanco, fibroso y cremoso.

  • Categoría: Untable de pescado
  • Cocina: Croata del Adriático
  • Método: Desalado, cocción y ligado manual
  • Dificultad: Media
Raciones
6
Preparación
30 min
Cocción
45 min
Desalado
24 h
Total
25 h 15 min
Por ración
≈ 430 kcal
Cuenco ancho de bakalar na bijelo con perejil, rebanadas de pan y una tostada untada
Bakalar na bijelo de textura fibrosa y cremosa, servido con pan rústico tostado.

Desalar bien y ligar sin convertir el bacalao en puré

Bakalar na bijelo es una preparación croata de bacalao salado muy vinculada a las mesas de Nochebuena y Viernes Santo, aunque puede servirse durante todo el año. “En blanco” describe su ausencia de tomate y su color marfil, resultado de combinar bacalao, patata, ajo y aceite de oliva. La textura no debe ser idéntica a la de un puré de patata ni a la de una crema procesada. Las fibras del pescado permanecen visibles, mientras la patata y el aceite unen el conjunto en una masa que se puede extender sobre pan.

El bacalao debe conservar sus fibras: la cuchara liga pescado, patata y aceite sin borrar por completo la textura.

El desalado es la parte más larga y la que no admite atajos. El bacalao se corta en piezas, se coloca en un recipiente amplio con agua fría y se refrigera. El agua se cambia cada ocho horas durante un día; piezas muy gruesas pueden necesitar treinta y seis horas. Antes de cocinar, se prueba una pequeña lámina cocida o se evalúa la parte central. Un pescado todavía muy salado no se corrige con más patata, ya que la proporción y la textura quedarían desequilibradas.

La cocción se realiza a fuego suave. El bacalao entra en agua fría con laurel y se calienta hasta que el líquido apenas tiembla. Diez o doce minutos suelen bastar para que las lascas se separen. Hervir con fuerza endurece la proteína y rompe el pescado en fragmentos secos. Después se retiran piel y espinas mientras aún está templado. Parte del líquido se reserva: contiene gelatina y sabor, y ayuda a ajustar la consistencia sin recurrir a leche o nata.

Las patatas se cuecen en el mismo líquido o en una parte de él hasta quedar tiernas. Se escurren bien y se aplastan aún calientes. El bacalao se incorpora en lascas y se trabaja con cuchara de madera o mazo, añadiendo aceite en hilo. El movimiento desarrolla una emulsión con la gelatina del pescado y el almidón de la patata. Un robot de cocina puede producir una pasta elástica y uniforme, por lo que esta versión evita cuchillas y conserva una estructura doméstica, con hilos visibles.

El ajo se usa con medida. Puede escaldarse treinta segundos para suavizarlo o añadirse crudo muy picado si se desea una nota más marcada. El perejil aporta frescor y un contraste verde discreto. La pimienta se ajusta al final y la sal normalmente no hace falta. Si la mezcla queda demasiado firme, se añade líquido de cocción cucharada a cucharada; si queda suelta, se trabaja unos minutos más mientras aún está tibia. Al enfriarse, la patata espesará el untable.

El servicio puede ser tibio o a temperatura ambiente. Rebanadas de pan tostado, aceitunas y una ensalada de hojas amargas completan el plato sin alterar su perfil. El aceite no se vierte formando un charco sobre la superficie; basta un hilo fino. La preparación se guarda poco tiempo, ya que combina pescado cocido y patata. Su punto ideal presenta brillo suave, sabor claramente marino y una consistencia que mantiene la forma de la cuchara, pero cede con facilidad al extenderse.

Ingredientes

Para el bacalao y las patatas

  • 600 g de bacalao salado seco, con piel y espinas
  • 700 g de patatas harinosas peladas
  • 2 hojas de laurel
  • 3 l de agua fría para cocer, más la necesaria para desalar

Para ligar y servir

  • 180 ml de aceite de oliva virgen extra suave
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 20 g de perejil picado
  • 2 g de pimienta negra o blanca
  • Hasta 150 ml del líquido de cocción
  • 300 g de pan rústico para tostar

Desalado, cocción y ligado a mano

Desalado

  1. Cortar y cubrir

    Cortar el bacalao en piezas de tamaño parecido, colocarlo con la piel hacia arriba en un recipiente y cubrir con abundante agua fría. Refrigerar.

  2. Cambiar el agua

    Cambiar el agua a las 8 y 16 horas. A las 24 horas, probar una pequeña lámina cocida; prolongar hasta 36 horas si el centro sigue excesivamente salado.

Cocción y limpieza

  1. Cocer el bacalao

    Cubrir el bacalao desalado con agua fría, añadir laurel y calentar hasta un hervor muy suave. Cocer 10–12 minutos.

  2. Limpiar las lascas

    Retirar el pescado, reservar el líquido y, cuando pueda manipularse, quitar piel y todas las espinas. Separar la carne en lascas grandes.

  3. Cocer las patatas

    Cocer las patatas en parte del líquido reservado durante 18–22 minutos. Escurrir bien y aplastar mientras están calientes.

Ligado y servicio

  1. Trabajar a mano

    Mezclar patata y bacalao con una cuchara fuerte. Añadir el aceite en hilo, trabajando la mezcla durante 8–10 minutos.

  2. Añadir aromas

    Incorporar ajo, perejil y pimienta. Ajustar con el líquido de cocción, una cucharada cada vez. La mezcla debe sostener la marca de la cuchara y mostrar fibras de pescado.

  3. Reposar y servir

    Dejar reposar 10 minutos. Tostar el pan y servir el bakalar tibio o a temperatura ambiente.

Servicio, conservación y ajustes prácticos

Servicio y acompañamientos

Se sirve en un cuenco ancho con pan tostado, aceitunas y, si se desea, hojas de achicoria o rúcula. Una ración pequeña funciona como entrante; una mayor puede formar parte de una mesa de vigilia. El untable se atempera antes de servir.

Conservación y recalentado

Se refrigera en un recipiente cerrado hasta 2 días a 4 °C o menos. Para servir, puede dejarse 20 minutos fuera del frío o calentarse muy suavemente al baño maría. No se recalienta repetidas veces. La congelación vuelve granulosa la patata y no se recomienda.

Cuatro variaciones viables

  • Reducir la patata a 500 g para un untable con mayor presencia de pescado.
  • Escaldar el ajo 30 segundos para un sabor más suave.
  • Añadir 20 ml de zumo de limón al final para una acidez discreta.
  • Sustituir una cuarta parte del aceite de oliva por aceite de girasol para un perfil menos amargo.

Tres notas de cocina

  1. El desalado se realiza siempre en el frigorífico.
  2. El líquido de cocción se añade poco a poco; la patata espesará al enfriar.
  3. La mezcla se trabaja a mano para conservar las fibras del bacalao.

Equipo necesario

  • Recipiente grande para el desalado
  • Olla amplia
  • Pinzas para espinas
  • Prensapatatas o tenedor
  • Cuchara de madera fuerte
  • Tostador o sartén para el pan

Valores nutricionales por ración

Calorías
≈ 430 kcal
Carbohidratos
≈ 32 g
Proteínas
≈ 31 g
Grasas
≈ 20 g
Fibra
≈ 4 g
Sodio
≈ 820 mg

Ración: 180 g de untable con 50 g de pan. Alérgenos principales: pescado y gluten. Los valores son una estimación aproximada basada en referencias estándar; pueden variar según marcas, recortes, absorción de aceite, desalado y tamaño final de la porción.

Resultado final

Blanco, fibroso y brillante: el bacalao conserva su presencia mientras la patata y el aceite forman el cuerpo.

La calidad final se decide antes de mezclar: un desalado completo y una cocción suave dejan el pescado listo para ligarse sin exceso de sal ni sequedad. El trabajo manual mantiene la textura y permite ajustar el líquido con precisión.

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