Platos nacionales austríacos

Käsespätzle austríaco

La receta de un vistazo

Käsespätzle austríaco

Datos clave de la receta estructurada.

CategoríaPlato principal vegetariano
CocinaAustríaca
MétodoHervido, gratinado corto y fritura
DificultadMedia
Raciones
6 raciones
Preparación
35 min
Cocción
30 min
Tiempo total
1 h 5 min
Calorías
≈ 720 kcal

Cocina austríaca · Pasta de huevo · Receta

Käsespätzle cremoso con queso alpino y cebolla crujiente

Spätzle de huevo recién hechos, mezclados con queso alpino fundente y terminados con cebolla dorada y cebollino.

Sartén de hierro con Käsespätzle cremoso, queso fundido, cebolla crujiente y cebollino
La mezcla de quesos debe formar hilos cortos y una película cremosa, no una capa aceitosa separada.

01 · Resumen

Resumen

Käsespätzle cremoso combina una pasta de huevo hecha al momento con queso de sabor marcado y cebolla dorada. En las regiones alpinas de Austria se sirve como plato principal sustancioso, a menudo acompañado de ensalada verde. El nombre reúne Käse, queso, y Spätzle, pequeñas piezas de masa que caen directamente al agua caliente. No son macarrones ni ñoquis: la mezcla se mantiene más húmeda que una masa amasable y se empuja por una prensa o un rallador especial para formar tiras cortas e irregulares.

El queso se funde con el calor de la pasta y un gratinado corto; una cocción larga lo vuelve aceitoso.

La consistencia decide el resultado. La harina, los huevos y el agua se baten hasta que la masa forma burbujas y cae lentamente de la cuchara en cintas gruesas. Si está demasiado firme, las piezas quedan pesadas y difíciles de prensar; si está demasiado líquida, se dispersan en el agua. Un reposo de diez minutos hidrata la harina y permite hacer el ajuste final con una o dos cucharadas de agua. La nuez moscada y la sal se incorporan desde el principio para que el sabor quede repartido.

La cocción se realiza por tandas en una olla amplia. El agua mantiene un hervor moderado, nunca violento. Las piezas suben a la superficie en uno o dos minutos y continúan treinta segundos más antes de retirarse. Se enfrían brevemente en agua templada y se escurren bien. Ese enjuague corto elimina almidón superficial sin enfriar por completo la pasta. Una masa húmeda al entrar en la sartén diluiría el queso y haría difícil obtener una textura cremosa.

La mezcla de quesos busca dos funciones. Un queso alpino curado aporta aroma y salinidad; Emmental añade fundencia y suavidad. Ambos se rallan fino para derretirse con el calor residual. Los Spätzle se colocan en capas en una sartén o fuente caliente, alternados con queso, y reciben un gratinado breve. No se hornean durante largo tiempo, pues la pasta perdería humedad y la grasa se separaría de las proteínas del queso.

La cebolla se cocina aparte hasta que cada aro presenta un color marrón dorado y bordes crujientes. Una pequeña cantidad de harina seca la superficie y facilita el tostado. Se añade al final junto con cebollino. El plato debe llegar a la mesa mientras el queso todavía se estira y la cebolla conserva contraste. La textura correcta es húmeda y cohesionada, pero cada Spätzle sigue siendo reconocible; no busca una salsa líquida ni una costra gruesa.

La temperatura de los componentes debe coordinarse. Los Spätzle se mezclan con el queso mientras aún están calientes, y la sartén recibe un calentamiento previo para no enfriar el conjunto. La cebolla puede cocinarse con antelación y recuperarse unos minutos en horno. Cuando se prepara para varias mesas, la pasta cocida se unta con una pequeña cantidad de mantequilla y se guarda tapada durante un periodo corto. No se deja en agua, pues se hincha y pierde la superficie rugosa que ayuda al queso a adherirse.

02 · Ingredientes

Ingredientes

Para los Spätzle

Harina de trigo, 500 g harina común
Huevos, 5 tamaño L
Agua, 200–220 ml añadida poco a poco según la harina
Sal fina, 8 g para la masa
Nuez moscada, 1/4 cucharadita recién rallada

Quesos y acabado

Queso alpino curado, 300 g rallado fino
Emmental, 150 g rallado fino
Pimienta negra, 1/2 cucharadita recién molida
Cebollino, 15 g picado fino

Cebolla crujiente

Cebollas, 400 g cortadas en aros finos
Harina de trigo, 20 g para una capa muy ligera
Mantequilla, 40 g para dorar
Aceite neutro, 20 ml eleva el punto de humo
Sal fina, 2 g para sazonar la cebolla

03 · Preparación

Preparación

Masa y cebolla

  1. Batir la masa

    Mezcle la harina, los huevos, 200 ml de agua, 8 g de sal y la nuez moscada. Bata 4–5 minutos con cuchara fuerte o batidor plano, hasta que y la masa caiga en cintas gruesas.

    aparezcan burbujas
  2. Reposar y ajustar

    Deje reposar 10 minutos. Si la masa no atraviesa la prensa con facilidad, añada agua de 5 ml en 5 ml; debe ser , no líquida.

    pegajosa y elástica
  3. Dorar la cebolla

    Mezcle los aros con 20 g de harina. Caliente mantequilla y aceite a fuego medio y cocine 15–18 minutos, removiendo, hasta que estén ; sazone con 2 g de sal y reserve.

    marrón dorado y crujientes

Cocción y montaje

  1. Cocer por tandas

    Lleve una olla grande de agua a hervor moderado. Pase un tercio de la masa por la prensa, remueva una vez y retire los Spätzle . Repita con el resto.

    30 segundos después de que floten
  2. Escurrir

    Pase cada tanda por agua templada durante pocos segundos y . La superficie debe quedar húmeda, pero no debe acumularse agua en el fondo del colador.

    escurra a fondo
  3. Fundir el queso

    Caliente una sartén grande apta para horno, coloque capas alternas de Spätzle, queso alpino y Emmental, y añada pimienta. Gratine a 220 °C durante 4–6 minutos, .

    solo hasta que el queso se funda y burbujee
  4. Terminar

    Cubra con la cebolla crujiente y el cebollino. Sirva en la propia sartén y la pasta alcance al menos 74 °C.

    en cuanto el queso esté fluido

04 · Práctico

Práctico

Servicio

Se acompaña con una ensalada verde de aliño ácido, pepino o col. La acidez corta la riqueza del queso. La sartén se lleva a la mesa de inmediato, pues al enfriarse el queso se afirma y pierde elasticidad.

Conservación y recalentado

Las sobras se refrigeran hasta 3 días. Se recalientan en sartén con 2 cucharadas de agua por ración y tapa, hasta superar 74 °C; después se destapan para evaporar el exceso. La cebolla crujiente se guarda aparte y se recupera 5 minutos en horno a 180 °C.

Variaciones

Puede usarse una mezcla de Bergkäse y Gruyère; una cucharadita de mostaza suave puede mezclarse con la pasta; la cebolla puede caramelizarse sin harina para un acabado blando; unas hojas de espinaca salteada aportan verdura sin modificar la masa.

Tres observaciones de cocina

La masa necesita burbujas antes del reposo; las tandas pequeñas evitan que el agua pierda temperatura; el queso se ralla fino y se funde poco tiempo para conservar una emulsión estable.

Equipo

Una prensa de Spätzle, una olla grande, una espumadera, un colador y una sartén de hierro o fuente apta para horno forman el equipo principal. El rallador de agujeros grandes produce tiras más cortas y requiere una masa algo más firme.

05 · Nutrición

Nutrición

Calorías
≈ 720 kcal
Hidratos
≈ 72 g
Proteínas
≈ 31 g
Grasas
≈ 34 g
Fibra
≈ 4 g
Sodio
≈ 780 mg

Alérgenos principales: gluten, huevo y leche. Estimación aproximada por 1/6 de la sartén basada en valores de composición estándar; las marcas, el recorte, la absorción y el reparto pueden modificar el resultado.

Pasta tierna, queso todavía fluido y cebolla seca: el plato depende de servirlo sin espera.

Käsespätzle resulta más limpio cuando cada fase controla su propia humedad. La masa se cuece por tandas, la pasta se escurre, el queso recibe calor breve y la cebolla entra al final. Esa separación produce un conjunto cremoso sin borrar las piezas de Spätzle.