Cocina argelina · Comida callejera · Receta
Mhadjeb argelino de sémola relleno con cebolla y tomate picante
Pan plano de sémola estirado hasta quedar casi transparente, relleno con cebolla, tomate y pimiento especiados, plegado en cuadrados y cocido en plancha.
Categoría: Comida callejera/Cocina: Argelia/Dificultad: Alta

Las capas exteriores quedan finas y tostadas, mientras el relleno se mantiene espeso para no humedecer ni romper la masa.
Capas finas alrededor de un relleno reducido
El mhadjeb, conocido también como mahjouba o mahdjouba, es un pan plano argelino de sémola relleno con una mezcla especiada de cebolla y tomate. Se encuentra en puestos callejeros y también se prepara en casa para una comida ligera, desayuno salado o merienda. Su parentesco con el msemmen se aprecia en la masa estirada y plegada, pero el relleno cambia el trabajo: debe quedar sabroso y concentrado, sin líquido libre que pueda perforar las capas.
El relleno está listo cuando la cuchara abre un camino en la sartén y no aparece líquido en el fondo.
La masa usa sémola fina de trigo duro, sal y agua. Se amasa hasta desarrollar una elasticidad notable y luego se divide en bolas aceitadas. El reposo relaja el gluten y permite estirar cada porción sobre una superficie engrasada hasta que la mesa casi se vea a través. No se utiliza rodillo. Las manos deslizan desde el centro hacia fuera, con movimientos amplios y suaves. Un desgarro pequeño puede plegarse hacia dentro; varios desgarros indican que la masa necesita más reposo.
El relleno comienza con mucha cebolla, cocida a fuego bajo hasta quedar blanda. Se añaden pimiento, ajo, tomate, concentrado y harissa. La mezcla se reduce hasta que una cuchara deja un camino limpio en el fondo de la sartén. Este punto es decisivo. Un relleno acuoso genera vapor, abre los pliegues y deja la masa gomosa. Antes de utilizarlo se enfría por completo, ya que el calor ablanda la lámina y dificulta el cierre.
Cada hoja estirada recibe una cantidad medida de relleno en el centro. Los lados se doblan hacia dentro y luego los extremos, formando un paquete cuadrado con varias capas. El cierre se coloca hacia abajo en una plancha caliente. La cocción empieza a fuego medio para que el interior se caliente y termina con un calor algo mayor que fija manchas doradas. La superficie se presiona con suavidad, sin expulsar el relleno.
Esta receta produce ocho piezas grandes y usa aceite solo para amasar, estirar y cocinar, no para freír. El mhadjeb se sirve caliente o templado, entero o cortado para mostrar la cebolla y el tomate. El sabor debe ser vegetal, picante y ligeramente dulce por la cebolla reducida. Cuando la masa ha reposado lo suficiente y el relleno está seco, las capas se separan al morder y el paquete se mantiene limpio en la mano.
El relleno se cocina antes que la masa y debe enfriarse por completo. La cebolla pierde volumen lentamente, el tomate se reduce y la harissa se integra sin dejar líquido en el fondo. Una cucharada de relleno frío debe mantener un pequeño montículo. Durante el estirado, el aceite reemplaza a la harina y permite abrir la sémola hasta casi ver la mesa. Los pliegues encierran el relleno en un paquete estable. La plancha se mantiene a temperatura media para cocer las capas internas mientras aparecen manchas doradas en ambas caras.
Cada pieza terminada reposa apenas uno o dos minutos antes de cortarse. Un corte inmediato libera vapor y puede separar el relleno; una espera larga vuelve menos flexibles los bordes tostados. Se sirve caliente.
Reposo, reducción y plegado — cuatro controles
Receta en breve. El mhadjeb se hace con una masa elástica de sémola fina, agua y sal. Tras amasarla, se divide en ocho bolas, se aceita y se deja reposar. El relleno se cocina aparte con cebolla, pimiento, ajo, tomate, concentrado y harissa hasta quedar espeso y sin líquido libre; luego se enfría. Cada bola se estira con manos aceitadas hasta formar una lámina casi transparente. El relleno se coloca en el centro y la masa se pliega en un cuadrado cerrado. Los paquetes se cuecen en plancha por ambos lados, primero a fuego medio y después algo más fuerte, hasta que estén dorados y calientes. Se sirven enteros o cortados, con las capas finas y el relleno bien contenido.
Ingredientes
Para la masa
- Sémola fina de trigo duro, 500 g — de molido fino
- Sal fina, 10 g — para la masa
- Agua tibia, 340–370 ml — según absorción
- Aceite vegetal, 80 ml — para reposo y estirado
Para el relleno
- Cebolla, 600 g — cortada en pluma fina
- Tomates maduros, 600 g — pelados y picados
- Pimiento rojo, 150 g — en tiras finas
- Pimiento verde, 100 g — en tiras finas
- Ajo, 3 dientes — picados
- Concentrado de tomate, 30 g — para dar cuerpo
- Harissa, 30 g — ajustar al picante
- Aceite de oliva, 30 ml — para cocinar el relleno
- Comino molido, 1 cucharadita — para el fondo especiado
- Pimentón dulce, 1 cucharadita — aporta color
- Sal fina, 6 g — ajustar al final
- Pimienta negra, ½ cucharadita — recién molida
Preparación paso a paso
Masa y relleno
Amasar
Mezclar sémola y sal. Añadir 340 ml de agua y amasar 10 minutos, agregando el resto solo si la masa está firme. Debe quedar lisa, elástica y ligeramente pegajosa.
Dividir y reposar
Formar 8 bolas, cubrirlas con una película de aceite y dejar reposar 45 minutos.
Cocer la cebolla
Calentar el aceite de oliva y cocinar cebolla y pimientos 15 minutos a fuego medio-bajo, hasta que estén blandos.
Reducir el relleno
Añadir ajo, comino, pimentón, tomate, concentrado, harissa, sal y pimienta. Cocinar 20–25 minutos sin tapa, hasta que no quede líquido libre. Enfriar por completo.
Estirado y plancha
Extender la masa
Aceitar la superficie y las manos. Aplanar una bola y estirarla desde el centro hasta obtener una lámina muy fina de unos 45 cm.
Rellenar y plegar
Colocar 100–110 g de relleno en el centro. Doblar los lados hacia dentro y luego los extremos, formando un cuadrado cerrado.
Cocer la primera cara
Pasar a una plancha caliente con el cierre hacia abajo. Cocinar 4–5 minutos a fuego medio, presionando con suavidad.
Dorar y servir
Girar y cocinar 4 minutos más. Subir el calor durante el último minuto si hace falta color. Reposar 3 minutos antes de cortar.
Servicio, conservación y variaciones
Servicio
Se sirve caliente o templado, con té, una ensalada sencilla o yogur natural. Puede comerse con la mano, por lo que el relleno debe permanecer dentro al cortar. Una pieza grande constituye una porción.
Conservación y recalentado
Se conserva 3 días refrigerado. Se recalienta en sartén seca 3–4 minutos por lado hasta que el centro alcance 74 °C. Puede congelarse 2 meses, separado con papel. Se descongela en frigorífico y se recalienta directamente en plancha.
Variaciones y sustituciones
El relleno puede incluir zanahoria rallada o una pequeña cantidad de carne picada cocida. Para menos picante se reduce la harissa y se aumenta el pimentón. El pimiento verde puede omitirse. Un toque de cilantro fresco se añade solo al relleno ya frío.
Equipo y notas de cocina
Una superficie amplia y lisa facilita el estirado. La plancha debe distribuir el calor de manera uniforme. Si la masa se retrae, reposa diez minutos más. Si el relleno humedece la hoja, se devuelve a la sartén y se reduce antes de continuar.
Valores nutricionales por porción
- Calorías
- ≈ 390 kcal
- Carbohidratos
- ≈ 58 g
- Proteínas
- ≈ 9 g
- Grasas
- ≈ 14 g
- Fibra
- ≈ 6 g
- Sodio
- ≈ 580 mg
Porción de referencia: 1 pieza. Alérgenos: gluten. Valores aproximados calculados con referencias estándar; pueden variar por marcas, absorción, recorte y tamaño final.
La capa más fina necesita el relleno más seco.
El mhadjeb se sostiene gracias a dos preparaciones bien resueltas: una masa elástica y una mezcla de tomate completamente reducida. El plegado crea protección y textura. En la plancha, las capas se doran mientras el centro permanece jugoso, picante y limpio al corte.