Cocina angoleña · Receta · Angola
Pastéis de Mandioca angoleños fritos rellenos de carne especiada
La yuca cocida se seca y se machaca caliente, se liga con huevo y harina de maíz y se rellena con carne sin líquido libre. Una fritura breve deja corteza fina y centro tierno.
Categoría: Comida callejera y aperitivo/ Cocina: Angoleña/ Dificultad: Intermedia/ Método: Cocción, formado y fritura

Una pieza abierta muestra la proporción entre la corteza fina, la masa clara de yuca y el relleno de carne relativamente seco.
Cuando la yuca se convierte en masa
Los Pastéis de Mandioca emplean yuca como base de la masa y se comportan de forma distinta a una empanadilla hecha solo con harina de trigo. La yuca cocida aporta un interior tierno, ligeramente elástico y con dulzor discreto. La harina de maíz fina absorbe la humedad restante y permite estirar la masa sin que se pegue, mientras que el huevo ayuda a conservar el cierre dentro del aceite. La cantidad exacta de harina puede cambiar según la variedad de yuca y el agua que retenga. La masa correcta es suave, lisa y lo bastante seca para desprenderse de las manos sin volverse quebradiza.
La yuca se cuece en trozos hasta quedar totalmente tierna, se escurre bien y se deja unos minutos para que salga el vapor. La fibra dura del centro se retira antes de machacar. Una prensa manual o un pasapurés resulta más seguro que una batidora, que podría convertirla en una pasta pegajosa. La mantequilla, el huevo, la sal y la harina de maíz se incorporan cuando el puré ya no está tan caliente como para cuajar el huevo. Quince minutos de reposo permiten que la harina se hidrate y reducen la adherencia superficial.
El relleno debe tener sabor concentrado, pero quedar seco. La carne picada se dora en una sartén ancha para que la humedad se evapore con rapidez. Cebolla, ajo, pimiento y tomate forman la base, aunque el tomate se cocina hasta que desaparezca el líquido acuoso. Un relleno caliente o húmedo ablanda la masa y dificulta el sellado. Por eso se enfría por completo antes de usar. Una cucharada generosa es suficiente para cada pieza; un exceso de carne estira el borde y aumenta el riesgo de que se abra.
Los discos se estiran entre dos hojas de papel o sobre una superficie con harina de maíz. Un grosor de cuatro a cinco milímetros aporta resistencia y conserva una relación equilibrada entre masa y relleno. El borde se humedece, se pliega y se presiona primero con los dedos y después con un tenedor. Las piezas formadas pueden esperar unos diez minutos, pero no conviene dejarlas mucho tiempo a temperatura ambiente por la carne y el huevo.
El aceite debe mantenerse entre 175 y 180 °C. Si está frío, la masa absorbe grasa; si está demasiado caliente, se oscurece antes de que el interior se caliente. Se fríen tres o cuatro unidades cada vez durante dos o tres minutos por lado, hasta formar una cubierta dorada y firme. La carne ya debe haber alcanzado al menos 71 °C antes de rellenar. Los pastéis se escurren sobre una rejilla y no se cubren, porque el vapor ablandaría la corteza. Se sirven calientes, cuando la capa fina contrasta con la yuca tierna.
Un relleno seco y una yuca bien escurrida determinan si el pastel permanecerá cerrado.
De la yuca a la corteza dorada
La yuca se cuece hasta quedar totalmente tierna, se retira la fibra central, se deja perder vapor y se machaca caliente. Con mantequilla, huevo, sal y harina de maíz se forma una masa suave que reposa quince minutos. El relleno de carne con cebolla, ajo, pimiento y tomate se cocina hasta que no quede líquido libre y se enfría. La masa se estira a 4–5 mm, se corta, se rellena y se sella con cuidado. Los pastéis se fríen en tandas pequeñas a 175–180 °C y se escurren en rejilla. La receta rinde doce unidades para servir calientes con salsa de cebolla y limón o gindungo moderado.
Ingredientes
Masa de yuca
- 800 g de yuca pelada — en trozos grandes
- 2 l de agua — para cocer la yuca
- 120 g de harina de maíz fina — más un poco para estirar
- 1 huevo grande — batido
- 20 g de mantequilla — blanda
- 5 g de sal fina — para la masa
- 30 ml de agua — para humedecer y sellar los bordes
Relleno de carne
- 350 g de carne de res picada — alrededor del 15 % de grasa
- 15 ml de aceite neutro — para el relleno
- 150 g de cebolla — finamente picada
- 10 g de ajo — finamente picado
- 100 g de pimiento rojo o verde — finamente picado
- 150 g de tomate — finamente picado
- 2 g de comino molido — cantidad medida
- 2 g de pimentón dulce — para color y aroma
- 3 g de sal fina — para el relleno
- 10 g de perejil — picado
Para freír
- 1 l de aceite neutro — se calculan unos 60 g absorbidos
Ingredientes: La harina de maíz puede variar unos 20 g. Se añade solo hasta que la masa deje de pegarse y siga flexible.
Preparación paso a paso
Masa y relleno
Cocer la yuca
Cocer la yuca en abundante agua 25–30 minutos hasta que se rompa fácilmente con un tenedor. Escurrir, retirar la fibra central y dejar salir el vapor 5 minutos.
Formar la masa
Machacar la yuca caliente. Cuando se temple, incorporar mantequilla, huevo, sal y 100 g de harina de maíz. Añadir el resto si hace falta hasta obtener una masa suave que se desprenda de las manos. Reposar 15 minutos.
Dorar la carne
Calentar 15 ml de aceite, añadir la carne y cocinar 6–8 minutos separando los grumos, hasta dorar y alcanzar al menos 71 °C.
Terminar el relleno
Añadir cebolla y pimiento 5 minutos, después ajo, comino, pimentón, tomate y sal. Cocinar otros 6–8 minutos hasta evaporar todo el líquido. Añadir perejil y enfriar completamente.
Formado y fritura
Estirar la masa
Dividir en 12 partes y estirar cada una entre papel o sobre una superficie con harina de maíz hasta 4–5 mm.
Rellenar y cerrar
Poner unos 30 g de relleno frío en una mitad. Humedecer el borde, plegar, expulsar el aire y sellar con dedos y tenedor.
Calentar el aceite
Calentar el aceite a 175–180 °C en una olla profunda, sin llenar más de la mitad.
Freír los pastéis
Freír 3–4 unidades, 2–3 minutos por lado, hasta obtener un dorado uniforme. La temperatura no debe bajar de 170 °C.
Escurrir
Colocar sobre una rejilla encima de una bandeja y esperar 5 minutos. No cubrir mientras estén calientes.
Variantes, consejos y equipo
Cómo servir
Servir calientes, pero no directamente del aceite. Acompañar con salsa de cebolla y limón, salsa de tomate o gindungo moderado. Dos unidades forman una comida pequeña; una funciona como aperitivo.
Conservación y recalentado
Conservar fríos hasta 2 días. Recalentar en horno a 190 °C durante 10–12 minutos hasta al menos 74 °C en el centro. El microondas ablanda la corteza.
Cuatro variantes
Cuatro variantes: 1) sustituir la carne por atún muy bien escurrido; 2) usar un relleno de frijoles y verduras; 3) hornear pincelados con aceite a 210 °C unos 20 minutos; 4) añadir chile fresco picado a la carne.
Consejos de cocina
Tres consejos: dejar salir el vapor de la yuca antes de machacar; enfriar totalmente el relleno; medir el aceite con termómetro. Las grietas suelen venir de exceso de relleno, humedad o un borde mal sellado.
Equipo necesario
Olla, prensa manual, sartén ancha, rodillo, papel de horno, cortador de 13–14 cm, olla profunda, termómetro y rejilla.
Alérgenos y seguridad
Alérgeno: huevo. No se añade harina de trigo, pero la harina de maíz y el aceite pueden estar contaminados con gluten. La carne debe alcanzar 71 °C y los restos 74 °C al recalentar.
Valores nutricionales aproximados
- Calorías
- 300 kcal
- Carbohidratos
- 35 g
- Proteínas
- 10 g
- Grasas
- 13 g
- Fibra
- 2 g
- Sodio
- 330 mg
1 pastel, unos 115 g. Estimación aproximada por porción basada en valores nutricionales estándar; las marcas, la cocción y el tamaño de la porción cambian el resultado.
Masa tierna, relleno seco y calor controlado.
Cuando la yuca y el relleno están bien preparados, los pastéis permanecen cerrados, con cubierta fina y centro tierno y sazonado.