Keftedes

Albóndigas de hierbas griegas Keftédes con salsa de limón

Las keftédes (κεφτέδες) son albóndigas tradicionales griegas, repletas de hierbas y especias. Un clásico en Grecia, las keftédes suelen servirse como parte de un plato de mezé con pan pita, aceitunas y tzatziki, o con una ensalada sencilla. Llevan carne picada (normalmente de ternera, cordero o cerdo) mezclada con hierbas aromáticas como menta y orégano, un toque de ajo y un toque de canela. El resultado es una albóndiga crujiente por fuera, pero jugosa y tierna por dentro, con un refrescante toque de limón. Estas albóndigas son perfectas para compartir: fritas hasta dorar y rociadas con una salsa ligera de limón y hierbas, son un plato principal o aperitivo muy satisfactorio. Cada familia tiene su propia versión, pero la clave está en equilibrar la sabrosa carne con las hierbas y un toque cítrico.

Receta de albóndigas griegas Keftédes con hierbas y salsa de limón

Receta de Ayudante de viaje SPlato: Aperitivo, Plato principalCocina: griega, mediterráneaDificultad: Moderado
Porciones

4–6

porciones
Tiempo de preparación

30

minutos
Tiempo de cocción

20

minutos
Calorías

300

kcal

La mezcla para albóndigas se prepara salteando cebolla y ajo rallados en aceite de oliva para suavizar su sabor. Luego, se mezcla con pan remojado (en leche), carne molida, hierbas picadas (menta, perejil, orégano), especias (comino, canela, nuez moscada) y un huevo. Con la mezcla, se forman pequeñas bolas, se rebozan en harina y se fríen hasta que se doren por todos lados. Una salsa rápida de limón y huevo (similar al avgolemono) se prepara hirviendo a fuego lento el caldo con jugo de limón y yema de huevo batida para espesar. Las albóndigas calientes se mezclan o se sirven con esta salsa, que se adhiere a ellas y les da un toque ácido. Las keftédes se sirven tradicionalmente calientes con salsa extra para mojar.

Ingredientes

  • Mezcla de albóndigas
  • 1 rebanada de pan blanco o pita del día anterior (aproximadamente 30–40 g), sin corteza y remojada en unas cucharadas de leche, luego exprimida (reserva la leche)

  • 500 g de carne molida (ternera o una mezcla 50/50 de ternera y cordero/cerdo)

  • 1 cebolla amarilla pequeña, rallada o cortada en cubitos muy finos (aproximadamente 1/2 taza)

  • 3 dientes de ajo, picados o rallados

  • 1 huevo grande

  • 2 cucharadas de hojas de menta fresca, finamente picadas (o 1 cucharada de menta seca)

  • 1 cucharada de perejil fresco picado (o 1 cucharadita de perejil seco)

  • 1 cucharadita de orégano seco (orégano griego si es posible)

  • ¼ cucharadita de comino molido

  • ¼ cucharadita de canela molida

  • Una pizca de nuez moscada molida (opcional)

  • Sal y pimienta al gusto (aproximadamente ½ cucharadita de sal)

  • Revestimiento: Harina para todo uso (para rebozar)

  • Aceite para freír: Aceite vegetal o aceite de oliva (suficiente para freír a poca profundidad, aproximadamente ¼ de pulgada)

  • salsa de limón
  • 1 taza (240 ml) de caldo de pollo o verduras (preferiblemente bajo en sodio)

  • Jugo de 1 limón grande (aproximadamente 2-3 cucharadas)

  • 2 cucharadas de mantequilla (o aceite de oliva extra)

  • 1 yema de huevo (opcional, para espesar)

  • Sal y pimienta al gusto

Instrucciones

  • Mezclar los ingredientes de las albóndigas: En un tazón grande, combine la cebolla y el ajo rallados, el pan remojado (exprimido) y la carne molida. Agregue el huevo, la menta picada, el perejil, el orégano, el comino, la canela, la nuez moscada y sazone con sal y pimienta. Mezcle suavemente con las manos hasta que se integren uniformemente (no mezcle demasiado o las albóndigas quedarán duras). Tape y refrigere de 15 a 30 minutos para que los sabores se integren (opcional, pero recomendado).

  • Formar y rebozar las albóndigas: Forme bolitas con la mezcla (de unos 2,5 a 3,8 cm de diámetro; obtendrá unas 18 a 20 albóndigas). Vierta la harina en un recipiente poco profundo y cubra ligeramente cada albóndiga para que queden bien cubiertas; escurra el exceso.

  • Albóndigas fritas: En una sartén grande y pesada, caliente aproximadamente ½ cm (¼ de pulgada) de aceite a fuego medio. Fría las albóndigas por tandas (sin amontonar la sartén), volteándolas de vez en cuando, hasta que estén doradas por todos lados y bien cocidas (unos 4-5 minutos por tanda). Escurra sobre papel absorbente.

  • Preparar salsa de limón: En una cacerola limpia, derrita la mantequilla (o caliente el aceite) a fuego lento. Añada el caldo y el zumo de limón; remueva y deje hervir a fuego lento. Si usa yema de huevo, bátala ligeramente en un bol pequeño. Retire la cacerola del fuego y atempere la yema añadiendo unas cucharadas de caldo de limón caliente. Luego, incorpórela de nuevo a la cacerola. Vuelva a poner a fuego lento, removiendo constantemente, hasta que la salsa espese un poco (no deje que hierva o el huevo se cuajará). Sazone con sal y pimienta. (Si prefieres una salsa más sencilla, puedes omitir el huevo y simplemente cocinar a fuego lento el caldo con limón hasta que se reduzca ligeramente).

  • Combinar y servir: Coloca las albóndigas fritas en una fuente y vierte la salsa de limón por encima (o sirve la salsa junto con el plato para mojar). Decora con menta u orégano extra, si lo deseas. Las keftédes se sirven calientes o templadas.

Consejos, variaciones y adiciones

  • Sugerencias de presentación: Las keftédes son deliciosas con pan pita, salsa tzatziki y una ensalada sencilla de tomates y pepinos. Para una comida, sirva unas cuantas en un plato con arroz pilaf o papas asadas. Un chorrito de limón fresco sobre las albóndigas realza el sabor. También combinan bien con verduras a la parrilla o una ensalada griega.
  • Almacenamiento y recalentamiento: Guarde las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador durante 3 días. Recaliéntelas suavemente en una sartén o en el horno (tapado) hasta que estén tibias. Las albóndigas se pueden congelar (cocidas o crudas) hasta por 2 meses; descongélelas durante la noche antes de cocinarlas o recalentarlas. La salsa de limón se conserva por separado durante un día (recaliéntela a fuego lento mientras bate).
  • Variaciones y sustituciones: Use solo carne de res o añada cordero en proporción 50/50 para un sabor más intenso. Puede añadir eneldo o cebollino picados a la mezcla. Para una opción vegetariana, pruebe keftedes de lentejas y arroz (o use frijoles blancos machacados) con un condimento similar. Para aligerar el sabor, hornee las albóndigas en una bandeja a 200 °C (400 °F) durante 20 minutos en lugar de freírlas. Sin gluten: remoje pan sin gluten o use harina de almendras. Si le gusta el picante, añada una pizca de hojuelas de pimiento rojo o sustituya el comino por chile en polvo.
  • Consejos del chef: Ralle la cebolla finamente: Esto mantiene la mezcla húmeda y evita que la cebolla cruda se pegue. Exprimir el exceso de humedad de la cebolla también ayuda. Remoje el pan: No omita el pan remojado en leche o agua; mantiene las albóndigas tiernas y une la mezcla. Exprima bien. El poder de las hierbas: La menta fresca es clave para un sabor auténtico, pero si no hay, la menta seca (usada con moderación) puede ser suficiente. Temperatura del aceite: Fría a fuego medio para que las albóndigas se cocinen bien sin quemarse por fuera.
  • Complementos opcionales: Algunos griegos sirven los keftédes con salsa avgolemono al limón (como la anterior) o con queso feta desmenuzado por encima. También se pueden acompañar con arroz pilaf griego o chips de pita.
  • Equipo necesario: Tazón y utensilios (para combinar ingredientes), cuchillo y rallador (para cebolla), sartén pesada o sartén para freír (el hierro fundido funciona bien), cuchara ranurada o espátula (para dar vuelta las albóndigas), cacerola pequeña (para salsa).

Información nutricional (por porción – aproximadamente 3 albóndigas + salsa)

Nutritivo

Cantidad

Calorías

300 kcal

Carbohidratos

4 gramos

Proteína

18 gramos

Grasa total

22 gramos

– Grasas saturadas

6 gramos

Colesterol

110 mg

Sodio

320 mg

Fibra

0 gramos

Azúcar

1 gramo

Alérgenos

Huevo, trigo, leche (si se usa en salsa)