Conocida por sus vistas panorámicas y su atmósfera tranquila, la costa norte de Taiwán estaba lista para albergar una maravilla futurista en 1978: la ciudad OVNI de Sanzhi. Concebido como un complejo turístico de lujo con un diseño moderno, el proyecto prometía redefinir la vida costera. Pero una serie de extraños sucesos que envolvieron a la ciudad en un aire de misterio y finalmente provocaron su abandono empañaron este gran esfuerzo.
El diseño arquitectónico del complejo era realmente notable. Diseñadas como platillos volantes, las casas eran evidencia de la obsesión de la época con los viajes espaciales y el diseño futurista. Tanto los inversores como los posibles consumidores quedaron fascinados con estos edificios de otro mundo. Pero una serie de malos acontecimientos detuvo rápidamente el impulso inicial del proyecto.
Muchos de los trabajadores de la construcción murieron jóvenes en circunstancias inexplicables. Estas muertes, que se sucedieron una tras otra, hicieron que la comunidad local y los trabajadores sobrevivientes sintieran miedo e incomodidad. Con abundantes historias de apariciones y espíritus malignos, el carácter supersticioso de la zona aumentó los temores sobre el proyecto.
Un incidente específico que avivó el creciente malestar fue el daño causado a una escultura de un dragón debajo de un edificio. Se creía que el dragón, un emblema respetado en la sociedad taiwanesa, se había enfurecido al verse alterado el equilibrio natural de la Tierra. Este incidente confirmó la convicción de que el lugar estaba maldito junto con las muertes inexplicables.
La creciente incertidumbre y ansiedad hicieron que varios empleados se quitaran la vida. Los supuestos avistamientos de fantasmas por parte de las víctimas ayudaron a explicar estos tristes acontecimientos, intensificando así el miedo que invadió UFO City. Atormentados por los crecientes acontecimientos sobrenaturales y la mala prensa sobre el proyecto, los inversores retiraron su apoyo.
Sólo dos años después de su inicio, la combinación de estos elementos provocó que la construcción se detuviera en 1980. Parcialmente terminadas y abandonadas, las casas OVNI se convirtieron en un inquietante recordatorio de un sueño incumplido. El lugar de construcción, que antes era vibrante, se convirtió en un paisaje desolado con sus construcciones alienígenas que actuaban como centinelas silenciosos contra el mar.
El estigma que rodea a la ciudad OVNI de Sanzhi resultó insuperable a pesar de los muchos esfuerzos por revivir el proyecto y utilizar el sitio. Los posibles compradores e inversores se sintieron desanimados por la reputación del sitio como un lugar embrujado y maldito, por lo que el sueño de un complejo turístico futurista se desvaneció en la oscuridad mientras los edificios se deterioraban.
La ciudad ovni de Sanzhi es hoy una prueba de la fragilidad de la ambición humana y del poder continuo de lo desconocido. El misterioso pasado del lugar todavía fascina a los curiosos y atrae a exploradores urbanos y fotógrafos que intentan capturar la terrible belleza de las casas ovni abandonadas. El enigma de la muerte de la ciudad sigue sin resolverse, lo que invita a la conjetura y estimula la imaginación de aquellos lo suficientemente valientes como para entrar en su terrible abrazo.