La tarta de queso campesina croata es un postre tierno, parecido a una crema pastelera, horneado con quark o requesón. A diferencia de la densa tarta de queso americana, esta versión es más ligera y a menudo sin corteza. En pueblos y ciudades pequeñas se conoce simplemente como kolač sa s.hierro (pastel con queso) o sirnica, lo que refleja su ingrediente principal. El pastel se remonta a la época austrohúngara, compartiendo raíces con la checa y la eslovaca. requesón Pasteles. Los cocineros caseros apreciaban sus ingredientes sencillos (queso fresco, huevos, azúcar y un poco de harina o sémola) y su sabor cálido y reconfortante.
Este pastel tiene una textura delicada, entre un pudín firme y un bizcocho. Se hornea hasta que adquiere un color dorado por encima, con un interior cremoso que conserva su forma. Se suele añadir un toque de limón o vainilla para darle un toque brillante, y a veces se espolvorea con nuez moscada. Tradicionalmente se servía en el brunch dominical o en las mesas festivas, acompañado de café o té. Este plato es sencillo y fácil de preparar, lo que lo convierte en un favorito en las cocinas caseras.
Para las reuniones navideñas, esta tarta de queso es especialmente recomendable. Su dulzura reconfortante y textura cremosa combinan a la perfección con untables de frutas ácidas o crema batida como acompañamiento. Al ser más suave que algunos postres, incluso quienes no son muy aficionados a los pasteles la aprecian. El queso fresco aporta un sutil toque ácido y proteína, lo que le da al pastel una textura sustanciosa a pesar de su textura blanda.
Lo que hace especial a esta tarta de queso es su sencillez y su importancia cultural. En muchas familias croatas, la receta es una tradición que se transmite de abuela a madre. Evoca la vida rural y las granjas lecheras locales, una época en la que el queso casero era un ingrediente cotidiano. Hornearla llena la cocina de un aroma hogareño a cítricos y vainilla. Cada rebanada evoca la comida tradicional croata en su forma más sencilla, pero a la vez más satisfactoria.
En resumen, la tarta de queso campesina croata es un postre rústico y delicioso. Se prepara rápidamente con ingredientes básicos de la despensa y, al mismo tiempo, resulta un postre elegante. Ya sea caliente recién salido del horno o frío, combina a la perfección con fruta o miel. A continuación, encontrará una receta completa para preparar este clásico postre croata desde cero.
12
porciones15
minutos45
minutos250
kcalEl clásico pastel de queso campestre croata es rico pero ligero, y se hornea hasta que cuaje en un molde sencillo. Se prepara con requesón o quark fresco mezclado con huevos, azúcar, ralladura de limón y un poco de harina o sémola. El resultado es un pastel con una cubierta dorada y un toque ácido que se corta en cuadrados perfectos. Esta versión es fácil de preparar: el queso se escurre bien y se mezcla con notas dulces y cítricas; luego, la masa se vierte en un molde engrasado y se hornea durante unos 45 minutos. El pastel se puede comer caliente o frío, y a menudo se sirve con mermelada de frutas o una pizca de azúcar glas. A pesar de sus ingredientes sencillos, aporta un sabor tradicional que resulta nostálgico y universal.
2½ tazas (600 g) de queso fresco de granja o requesón, bien escurrido – La base cremosa del pastel. (También llamada quark; se puede sustituir por ricotta si es necesario).
3 huevos grandes – Ligeramente batidos, unen el relleno y aportan riqueza.
3/4 taza (150 g) de azúcar granulada – Endulza la mezcla de queso; ajuste ligeramente al gusto.
1/3 taza (45 g) de sémola o harina de maíz fina – Le da una textura granulada que ayuda a que el pastel cuaje. (Si no tienes, usa 2 cucharadas adicionales de harina común).
3 cucharadas (25 g) de harina para todo uso – Liga las natillas.
Una pizca de sal – Equilibra el dulzor.
Ralladura de 1 limón (aproximadamente 1 cucharadita) – Aporta un fresco aroma cítrico. (Se puede usar ralladura de naranja para darle un toque cítrico diferente).
1 cucharadita de extracto de vainilla – Para una fragancia cálida (opcional pero tradicional).
1/2 taza (120 ml) de crema agria o yogur entero – Hace que el pastel quede más jugoso y ácido. (Sustitúyelo por yogur griego o crema fresca).
Manteca – Para engrasar el molde para hornear.
Precalentar el horno: Unte con mantequilla un molde cuadrado de 23×23 cm (9×9 pulgadas) o similar. Precaliente el horno a 175 °C (350 °F).
Mezclar los ingredientes secos: En un tazón grande, combine el azúcar, la sémola (o harina de maíz), la harina, la ralladura de limón, el extracto de vainilla y la sal. Revuelva para distribuir el limón y la vainilla uniformemente.
Mezclar el queso y los huevos: En otro bol, mezcla el queso escurrido y los huevos batidos hasta obtener una mezcla homogénea. No importa si quedan grumos. Puedes batirlo a mano o en un procesador de alimentos para lograr una textura cremosa.
Combinar la mezcla: Añade la mezcla de queso y huevo a los ingredientes secos. Incorpora la crema agria o el yogur. Mezcla suavemente hasta obtener una masa homogénea. No mezcles demasiado.
Verter y hornear: Vierta la masa en el molde preparado y extiéndala uniformemente. Hornee durante unos 45 minutos, hasta que la superficie esté cuajada y apenas dorada. (Al insertar un palillo en el centro, este debe salir limpio o con algunas migas húmedas).
Dejar enfriar y servir: Deje enfriar el pastel en el molde sobre una rejilla. Puede servirse tibio o completamente frío (y refrigerado, si se prefiere). Córtelo en cuadrados o gajos.
Calorías | Carbohidratos | Proteína | Gordo | Fibra | Sodio | Alérgenos |
250 | 32 gramos | 13 gramos | 7 gramos | 1 gramo | 85 mg | Lácteos, huevos, gluten |