Quibeba es un guiso tradicional angoleño que destaca la textura única del quimbombó como espesante natural. Las vainas frescas de quimbombó se cortan y pican, y luego se cuecen a fuego lento con un sofrito de cebolla, ajo y tomate hasta que el caldo adquiere una textura viscosa gracias al mucílago del quimbombó. Esta sustanciosa sopa suele enriquecerse con tiernos trocitos de proteína, generalmente carne de cabra desmenuzada o trozos de pescado seco y salado, que le aportan un sabor intenso y sabroso. El resultado es un guiso reconfortante y terroso que realza la suave textura del quimbombó. En cada cucharada, el dulzor intenso del tomate y un toque de chile se mezclan con la base de cebolla, mientras que el aceite de palma le da un acabado brillante y una textura ligeramente cremosa. Dado que el quimbombó espesa el caldo por sí solo, Quibeba no requiere harina ni almidón: su mucílago forma una capa natural y sedosa sobre todos los ingredientes.
La quibeba se disfruta en muchos hogares angoleños como una comida nutritiva preparada en una sola olla, especialmente cuando se desean platos calientes y nutritivos. Se suele servir con funge (gachas de mandioca o maíz) o arroz para equilibrar sus sabores intensos. Como reflejo de la herencia culinaria de Angola, este plato es versátil: algunos cocineros añaden un toque de aceite de palma o cacahuetes molidos para una mayor cremosidad, mientras que otros pueden incluir verduras locales como espinacas u hojas de calabaza. La textura de la quibeba recuerda a las sopas de okra de África occidental (como el ogbono nigeriano o la salsa palaver liberiana), pero conserva el carácter angoleño distintivo gracias a su sencillez y sazón. Muchas familias cocinan una olla grande para compartir, especialmente en las zonas rurales donde la okra crece en abundancia. La receta a continuación guía la selección y preparación de ingredientes para recrear esta comida tradicional y reconfortante en casa.
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porciones20
minutos40
minutos350
kcalLa quibeba es una sustanciosa sopa de okra angoleña, espesada con el propio mucílago de la okra. Primero, sofría cebolla picada, ajo y un chile fresco (si lo usa) en aceite de palma hasta que se ablanden. Agregue tomates picados y cocine hasta que la mezcla esté ligeramente cocida. A continuación, agregue trozos de carne tierna de cabra o pescado seco desmenuzado y remojado a la olla junto con agua o caldo y cocine a fuego lento hasta que la carne esté casi hecha. Finalmente, incorpore la okra cortada en rodajas y deje que el guiso se cocine sin tapar hasta que la okra esté tierna y la sopa espese. El resultado es un rico guiso verde con trozos de carne y verduras, perfecto para acompañar con arroz o funge en una auténtica comida angoleña.
Okra: 500 g (frescos o congelados), con las puntas recortadas y cortadas en rodajas. El mucílago del quimbombó espesará la sopa de forma natural.
Cebolla: 1 grande, picado: forma la base del sabor.
Ajo: 2 clavos de olor picados: añaden una profundidad sabrosa.
Tomate: 2 tomates medianos (aproximadamente 200 g) picados: aporta acidez y dulzura; puedes sustituirlos por 1 taza de tomates enlatados triturados.
Cabra o pescado seco: ~300 g de carne de cabra (en cubos) o 200 g de pescado seco salado (remojado y desmenuzado). La carne de cabra aporta riqueza, el pescado seco aporta umami. Puede usar uno u otro como proteína sabrosa.
Aceite de palma: 2 cucharadas (aceite vegetal sustituto): tradicional para dar color y riqueza.
Agua o caldo: Aproximadamente 1 litro (4 tazas) para la base de la sopa. Use caldo de pollo o de verduras para darle más sabor.
Condimentos: Sal (al gusto), pimienta (1/2 cucharadita) y 1 hoja de laurel (opcional) para aromatizar. Añadir ají picado o chile en polvo para un toque picante.
Complementos opcionales: Maní molido o una cucharada de mantequilla de maní (2 cucharadas) para obtener cremosidad; un chorrito de lima o limón al final para darle brillo; un puñado de espinaca o col rizada al final para agregar más verduras.
Si usa pescado seco, remójelo en agua tibia durante 20 minutos para rehidratarlo, luego desmenuce la carne y deseche las espinas. (Preparación: 20 minutos) Si usa carne de cabra, enjuáguela y, opcionalmente, hiérvala con una pizca de sal durante 5 minutos, luego escúrrala.
Calienta el aceite de palma en una olla a fuego medio. Agrega la cebolla picada (y un chile picado, si lo usas) y sofríe, revolviendo, hasta que la cebolla esté tierna y translúcida (unos 5 minutos).
Incorpore el ajo picado y la hoja de laurel; cocine durante 1 minuto hasta que desprendan un aroma agradable. Luego, añada los tomates picados y cocine de 3 a 5 minutos, deshaciéndolos con una cuchara.
Añade los trozos de cabra o el pescado desmenuzado a la olla y remueve para integrarlos con la mezcla de tomate. Deja cocinar de 2 a 3 minutos, impregnando la proteína con los sabores del tomate guisado.
Vierta el agua o el caldo y hierva la mezcla. Reduzca el fuego a fuego lento, tape la olla y cocine hasta que la carne esté tierna (unos 30-40 minutos para la cabra; 5-10 minutos para el pescado). Remueva de vez en cuando y añada más agua si es necesario.
Destape y agregue el quimbombó en rodajas (y el cacahuete molido o la mantequilla de cacahuete, si lo usa). Cocine a fuego lento sin tapar durante 8-10 minutos más, removiendo suavemente, hasta que el quimbombó esté tierno y la sopa adquiera una consistencia similar a la de un guiso.
Sazonar con sal y pimienta al gusto. Si se desea, exprimir jugo de lima o limón y añadir cilantro o perejil picado antes de servir. La acidez equilibrará la riqueza del guiso.
Sirva la Quibeba caliente, acompañada de funge o arroz blanco. Una simple guarnición de cebollín o cilantro picado le aporta color y frescura. La sopa seguirá espesando al reposar, así que añada un poco de agua al recalentar las sobras.