Las Melomakarona (μελομακάρονα) son las icónicas galletas navideñas griegas que se deshacen en la boca y brillan con miel. Estas tiernas galletas con forma de huevo se preparan tradicionalmente para las fiestas, y su nombre proviene de las palabras griegas para "miel".barco) y el viejo pan funerario (Makaria) que los inspiró. Cuenta la historia que la masa original era un simple pan de sacrificio empapado en miel; con el tiempo, los griegos la enriquecieron con cítricos, aceite de oliva y especias, transformándola en un postre festivo. Hoy en día, el melomakarona simboliza calidez y buena fortuna durante la Navidad.
Al morder un melomakarono, lo primero que se nota es su exterior: ligeramente crujiente, dorado y tierno. Tras hornearse, cada galleta se sumerge brevemente en un almíbar tibio de miel y azúcar, adquiriendo un glaseado pegajoso y meloso que se filtra en la miga. El resultado es un delicioso contraste de texturas: un interior suave y aromático y una cobertura dulce y almibarada con nueces trituradas. Comúnmente, las galletas se aromatizan con naranja (tanto la ralladura como el jugo), canela, clavo y un toque de coñac o brandy para darle un toque más intenso. El resultado es una suave fragancia a canela y naranja que evoca los mercados de especias griegos y las mesas festivas.
La preparación de melomakarona consta de dos etapas: primero, la masa de galletas y luego, el jarabe de miel. La masa es única porque no lleva mantequilla ni huevos; en su lugar, una mezcla de aceite de oliva (o, a veces, un aceite vegetal suave) y, a menudo, un poco de sémola crea una galleta húmeda, similar a un bizcocho. Esto también significa que la receta es naturalmente vegana. Tras mezclar los ingredientes secos (harina, sémola, azúcar, levadura química, canela, etc.) con los húmedos (zumos, aceite, agua y una reacción leudante con bicarbonato de sodio), se amasa la masa hasta que esté blanda. Se divide en porciones ovaladas pequeñas y se hornea a fuego moderado hasta que cuaje.
Apenas minutos después de salir del horno, cada galleta caliente se sumerge en almíbar. Este almíbar, elaborado con agua hirviendo a fuego lento, azúcar, miel y especias, se enfría ligeramente para que las galletas lo absorban sin desmoronarse. Una rápida inmersión o pincelada las empapa lo suficiente para lograr una capa brillante. Mientras aún están húmedas, las melomakarona se espolvorean inmediatamente con nueces finamente picadas y una pizca de canela. Al enfriarse, se endurecen, pero se mantienen húmedas y tiernas por dentro.
En una mesa festiva griega, las melomakarona son omnipresentes: platos repletos de ellas aparecen junto a otros dulces como kourabiedes (galletas de almendras) y diplesSu almíbar las mantiene frescas durante semanas, lo que permite a las familias hornearlas con antelación. Los invitados suelen disfrutarlas con café o vino caliente. Estas galletas también traen bendiciones: regalar un trozo de melomakarono a los amigos es un deseo de dulzura para el Año Nuevo. Prueba esta receta para llenar tu cocina con el clásico aroma de la Navidad griega: naranja y miel, especias y nueces, todo ello combinado en una masa sencilla que se convierte en un postre festivo.