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La fasoláda (Φασολάδα) es a menudo considerada el plato nacional de Grecia: una sopa caliente y sustanciosa de judías blancas que ha nutrido a familias durante generaciones. Ingredientes sencillos (judías, aceite de oliva, tomates, zanahorias y apio) se cocinan lentamente para crear un caldo espeso, similar a un guiso, que se funde en una comida sencilla y reconfortante. Común en otoño e invierno, es igual de apreciada durante todo el año, apreciada por su simplicidad y nutrición (las judías blancas aportan proteínas y fibra, y el aceite de oliva aporta grasas saludables). La fasoláda tradicional es vegana (sin lácteos) y está ligeramente sazonada con orégano y laurel; terminada con un generoso chorrito de aceite de oliva virgen extra, es rústica y versátil. En muchas regiones, un chorrito de limón o unas ramitas de eneldo le aportan un toque especial. Sírvala con rebanadas de pan crujiente y una ensalada fresca como acompañamiento: es una cena completa y reconfortante que encarna la cocina casera griega.
6
porciones15
minutos60
minutos500
kcalLa fasoláda comienza salteando un mirepoix de cebollas, zanahorias y apio en aceite de oliva. Se añaden ajo, orégano y laurel, y luego frijoles blancos (frijoles secos remojados o enlatados) y pasta de tomate. La mezcla se cubre con agua o caldo de verduras y se cuece a fuego lento, permitiendo que los sabores se integren. Trozos de tomate fresco o una lata de tomates se incorporan a la sopa hacia el final. Después de cocinar unos 30-45 minutos (más si se usan frijoles secos), las verduras y los frijoles están muy tiernos y el caldo es rico y cremoso. Un chorrito final de buen aceite de oliva y un poco de queso feta desmenuzado o perejil por encima es típico antes de servir. La fasoláda se sirve mejor caliente con gajos de limón (si se desea) y una guarnición de pan crujiente para mojar.
Aceite de oliva: 3–4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (más un poco más para rociar al final)
Aromáticos: 1 cebolla grande, picada; 2 zanahorias, peladas y cortadas en rodajas; 2 tallos de apio, cortados en rodajas (este trío es la base del mirepoix)
Ajo y hierbas: 3 dientes de ajo picados; 1 cucharadita de orégano seco; 1 o 2 hojas de laurel; una pizca de pimiento rojo triturado (opcional, para dar calor)
Frijoles blancos: 500 g de frijoles blancos secos (cannellini o alubias blancas), remojados durante la noche or 2 latas (aproximadamente 800–900 g en total) de frijoles blancos cocidos, escurridos
Tomato paste: 2 cucharadas (para profundidad)
Tomates: 2–3 tomates maduros picados or 1 lata (400 g) de tomates picados
Líquido: 6 tazas de agua o caldo de verduras (más para cubrir, más extra para diluir)
Condimento: Sal y pimienta recién molida (probar y ajustar)
Acabado (opcional): Un puñado de perejil fresco picado o unas ramitas de eneldo; rodajas de limón; queso feta desmenuzado (tradicional pero opcional)
Verduras salteadas: En una olla grande o en una olla holandesa, caliente el aceite de oliva a fuego medio. Añada la cebolla picada, la zanahoria y el apio. Cocine de 8 a 10 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que las verduras se ablanden y empiecen a tomar color. Añada el ajo, el orégano, las hojas de laurel y las hojuelas de pimiento rojo; cocine de 1 a 2 minutos más hasta que desprendan un aroma agradable.
Añade los frijoles y el tomate: Incorpore la pasta de tomate y cocine brevemente (1 minuto). Añada los frijoles remojados (escurridos) o los frijoles enlatados escurridos. Vierta suficiente agua o caldo para cubrir los ingredientes entre 2,5 y 5 cm. En este punto, añada los tomates picados (con su jugo). Sazone ligeramente con sal y pimienta.
Hervir a fuego lento: Llevar a ebullición y luego reducir el fuego a medio-bajo para que la sopa apenas hierva. Tapar parcialmente y cocinar durante 40-45 minutos si se usan frijoles secos (o 20-30 minutos si se usan enlatados), o hasta que los frijoles y las verduras estén muy tiernos y el caldo espese un poco. Remover de vez en cuando, añadiendo más agua si espesa demasiado (la sopa debe quedar jugosa, pero no seca). Probar y rectificar de sal y pimienta.
Finalizar: Justo antes de servir, retire las hojas de laurel. Sirva en tazones y rocíe con más aceite de oliva (al menos 1 cucharada por tazón). Decore con perejil picado o queso feta desmenuzado si lo desea, y aparte gajos de limón para exprimir.
Nutritivo | Cantidad |
Calorías | 505 kcal |
Carbohidratos | 52 gramos |
Proteína | 18 gramos |
Grasa total | 28 gramos |
– Grasas saturadas | 4 gramos |
Sodio | 470 mg |
Fibra | 14 gramos |
Azúcar | 8 gramos |
Alérgenos | Ninguno (use caldo sin gluten) |
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