{"id":35842,"date":"2024-12-01T12:49:50","date_gmt":"2024-12-01T12:49:50","guid":{"rendered":"https:\/\/travelshelper.com\/staging\/?page_id=35842"},"modified":"2026-03-11T01:22:01","modified_gmt":"2026-03-11T01:22:01","slug":"muharraq","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/destinations\/asia\/bahrain\/muharraq\/","title":{"rendered":"Muharraq"},"content":{"rendered":"<p>Muharraq se encuentra en la isla de Muharraq, en Bar\u00e9in, conectada por una calzada de 2,5 km con la capital, Manama. Antigua capital de Bar\u00e9in (hasta 1932), Muharraq es hoy una ciudad de callejuelas estrechas y distritos hist\u00f3ricos con unos 263.000 habitantes. El Aeropuerto Internacional de Bar\u00e9in ocupa su costa norte, y la isla se siente a la vez insular y cosmopolita: a trav\u00e9s de una estrecha ensenada, muchos residentes se desplazan a diario a los distritos financieros de Manama, mientras que la sede de Gulf Air y otras agencias se encuentran aqu\u00ed. En invierno, una brisa del este trae el aroma salado del mar y el humo del incienso de los hogares locales, un recordatorio de que, aunque Muharraq est\u00e1 a tiro de piedra de los rascacielos de Manama, conserva un antiguo car\u00e1cter \u00e1rabe.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Historia antigua a moderna<\/h2>\n\n\n\n<p>Los hallazgos arqueol\u00f3gicos sugieren que Muharraq form\u00f3 parte de la civilizaci\u00f3n Dilmun de la Edad de Bronce, un antiguo estado comercial del Golfo. Los ge\u00f3grafos cl\u00e1sicos posteriormente equipararon Bar\u00e9in con Tylos o \u00abArwad\u00bb, consider\u00e1ndola la cuna m\u00edtica de Fenicia. Tras la retirada de los persas aquem\u00e9nidas, Muharraq cay\u00f3 bajo la influencia helen\u00edstica (sel\u00e9ucida), y el culto pagano al dios buey Awal se centr\u00f3 aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el siglo V d. C., la ciudad se hab\u00eda convertido en un floreciente centro del cristianismo nestoriano, hasta el punto de que los top\u00f3nimos locales preservan su recuerdo. (El pueblo de Al-Dair significa literalmente \u00abel monasterio\u00bb y Qalali, \u00ablos claustros de los monjes\u00bb). Cuando los portugueses tomaron Bar\u00e9in en 1521 y luego los persas en 1602, Muharraq sigui\u00f3 siendo el principal puerto y asentamiento de la isla.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, en 1783, Muharraq qued\u00f3 bajo el dominio del jeque Isa bin Ali Al Khalifa, junto con el resto de Bar\u00e9in. A lo largo del siglo XIX, Muharraq fue la ciudad palacio de los jeques Al Khalifah; el jeque Isa (r. 1869-1932) construy\u00f3 la gran casa con patio que a\u00fan lleva su nombre. Con el descubrimiento del petr\u00f3leo en el siglo XX, Manama creci\u00f3 r\u00e1pidamente, pero Muharraq nunca perdi\u00f3 su car\u00e1cter de ciudad tradicional y habitada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Patrimonio religioso<\/h2>\n\n\n\n<p>Las capas de fe en el pasado de Muharraq son palpables. Aparte de los cristianos nestorianos de la Antig\u00fcedad tard\u00eda, el panorama religioso moderno de Muharraq es predominantemente isl\u00e1mico. A\u00fan se pueden visitar mezquitas antiguas y santuarios suf\u00edes enclavados en callejones (los barrios conocidos como Fareej). El antiguo dialecto muharraq y las costumbres locales reflejan las ra\u00edces beduinas convertidas en marineras. Aldeas como Al-Dair (donde los arque\u00f3logos encontraron una iglesia de la \u00e9poca bizantina bajo la mezquita actual) y Qalali evocan literalmente el pasado griego y sir\u00edaco: sus nombres son vestigios de la era cristiana. Tras la toma de poder de Al-Khalifah, familias tribales \u00e1rabes sun\u00edes se asentaron aqu\u00ed (en contraste con los barrios chi\u00edes del centro de Manama). Las imponentes casas de familias adineradas, con sus torres al viento, a menudo se constru\u00edan alrededor de patios privados y mezquitas. En resumen, Muharraq conserva su historia religiosa discretamente, en los nombres de sus aldeas y en la arquitectura de sus mezquitas comunitarias, m\u00e1s que en grandes monumentos.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del malec\u00f3n de Muharraq y en su casco antiguo se extiende un sendero conocido como la Ruta de las Perlas. Esta ruta conecta 17 casas comerciales restauradas, antiguas tiendas y almacenes que pertenecieron a comerciantes de perlas. En 2012, este distrito fue inscrito por la UNESCO como &#034;Perlero, Testimonio de una Econom\u00eda Insular&#034;. El sitio Patrimonio de la Humanidad incluye el Fuerte Bu Maher (Abu Mahir) en la zona sur y tres bancos de ostras en alta mar. El sendero (Masar al-Lulu en \u00e1rabe) se extiende unos 3,5 km, guiando a los visitantes m\u00e1s all\u00e1 de venerables umbrales hasta el puerto. El punto culminante del sendero es el Fuerte Bu Maher en Halat Bu Maher. Construido en 1840, este modesto fuerte costero anta\u00f1o vigilaba los barcos que navegaban hacia los bancos de perlas; hoy enmarca el sonido del mar al final del sendero.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Casas y fortalezas hist\u00f3ricas<\/h2>\n\n\n\n<p>Siguiendo la Ruta de las Perlas hacia el este, se encuentran las casas restauradas m\u00e1s famosas de Muharraq. La Casa Siyadi (Bayt Siyadi) es una de las primeras paradas. Fue construida por la familia Siyadi, una dinast\u00eda de comerciantes de perlas, a finales del siglo XIX. El complejo incluye una mezquita privada (una de las m\u00e1s antiguas de Muharraq en uso continuo) y un majlis (sal\u00f3n de recepci\u00f3n), todos dispuestos alrededor de un patio. Cerca se encuentra la Casa del Jeque Isa bin Ali, el antiguo palacio del jeque gobernante (construido entre 1869 y 1870). Su sencillo exterior blanco esconde un laberinto de cuatro patios y habitaciones, conectados por estrechos callejones. Lo m\u00e1s llamativo de la casa son sus altas torres de viento (badgirs), que anta\u00f1o transportaban brisas refrescantes a los salones inferiores. Restaurada a su estado original del siglo XIX, la casa del jeque Isa ofrece una visi\u00f3n \u00edntima de la vida real, y sus filas de arcos apuntados y celos\u00edas reflejan la arquitectura isl\u00e1mica t\u00edpica del Golfo.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso dentro de estas mansiones, se percibe c\u00f3mo los constructores de Muharraq trabajaron con la luz y el aire. En la casa del jeque Isa, la luz del sol se refleja en el yeso p\u00e1lido y el enrejado de madera. Los ejes de las torres e\u00f3licas, con forma de engranaje, se asoman por encima de los tejados planos, mientras que los p\u00f3rticos sombreados rodean un fresco patio central. Cada puerta tallada y cada esquina con m\u00e9nsula evocan una \u00e9poca anterior al aire acondicionado moderno. M\u00e1s adelante, el Fuerte de Arad custodia la entrada del puerto. Esta compacta fortificaci\u00f3n data del siglo XV y antiguamente se asentaba en una peque\u00f1a isla; hoy est\u00e1 completamente unida a la isla de Muharraq. Sus robustas murallas y torres, ejemplos del dise\u00f1o militar isl\u00e1mico tradicional, han sido restauradas exhaustivamente e incluso iluminadas por la noche para resaltar sus almenas.<\/p>\n\n\n\n<p>No muy lejos, al otro lado del agua, se alza el Fuerte Bu Maher (tambi\u00e9n conocido como Fuerte Abu Mahir). De planta rectangular con cuatro torres circulares en las esquinas, fue construido por Abdullah bin Ahmed Al Khalifa en 1840 como doble guardi\u00e1n del Fuerte Arad. Aunque parcialmente destruido durante el conflicto en 1868, fue reconstruido posteriormente y finalmente incorporado a la Ruta de las Perlas. Bu Maher es ahora una ruina con aspecto de museo. Justo a su lado se encuentran los caiques y dhows de madera varados en la orilla, un recordatorio de que estos fuertes anta\u00f1o presid\u00edan un paisaje marino muy diferente, con barcos perleros navegando en lugar de transbordadores y motos acu\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Museos de la Tradici\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Entre fuertes y mezquitas, Muharraq tambi\u00e9n alberga museos que preservan el patrimonio privado. La Casa Bin Matar fue el majlis de Salman Hussein Bin Matar, uno de los comerciantes de perlas m\u00e1s destacados de la isla. Construida en 1905 con materiales tradicionales (troncos de palmera, piedra marina y yeso), la casa estuvo a punto de perderse debido a la remodelaci\u00f3n. En 2009, reabri\u00f3 sus puertas como Museo de la Perla, tras su restauraci\u00f3n a cargo de una fundaci\u00f3n cultural. En su interior, sus vigas toscas y torres de viento est\u00e1n intactas, y las exposiciones explican la mec\u00e1nica de la pesca de perlas y las tradiciones barein\u00edes. Cerca de all\u00ed, la Casa del Patrimonio de la Prensa Abdulla Al Zayed conmemora otro aspecto de la historia local: fue el hogar del hombre que fund\u00f3 el primer semanario de Bar\u00e9in. Restaurada en 2003, la Casa Zayed ahora contiene imprentas antiguas, fotograf\u00edas y peri\u00f3dicos, preservando la historia de la prensa libre de Muharraq bajo el r\u00e9gimen de Al Khalifah.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro sitio cultural es el Museo Rashid Al-Oraifi, una peque\u00f1a galer\u00eda de arte ubicada en lo que fue la casa de la familia Oraifi. Arquitect\u00f3nicamente, la casa presenta toques modernos, pero en su interior exhibe las pinturas de Rashid Al Oraifi, un artista local que se inspir\u00f3 en la arqueolog\u00eda de la era Dilmun y las tradiciones barein\u00edes. El espacioso patio del museo y sus relucientes marcos blancos lo hacen parecer un producto del Muharraq contempor\u00e1neo, honrando el v\u00ednculo entre el pasado antiguo de la isla y sus artes vivas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Mercados y vida callejera<\/h2>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n del antiguo Muharraq es su zoco y las tiendas de barrio que lo rodean. Al caer la tarde, las calles del zoco cobran vida con los aromas de especias, incienso y dulces. Aunque de tama\u00f1o modesto, el zoco de Muharraq es famoso por sus tiendas de halwa o dulces. Aqu\u00ed, el halwa no es como los dulces occidentales; es un pud\u00edn espeso y pegajoso cocido en enormes calderos de cobre por panaderos especialistas en halwachi. Se mezcla agua de rosas, cardamomo y hebras de azafr\u00e1n con la mezcla de az\u00facar hirviendo a fuego lento, y al verterla para que se enfr\u00ede, se adorna generosamente con almendras, pistachos o nueces. El halwa caliente tiene un sabor intensamente dulce, y los vendedores suelen ofrecer una peque\u00f1a muestra (llamada ta\u02bfam) en una bandeja a los transe\u00fantes. Los clientes hacen cola para comprar bolsas, y una tienda local de halwa, Hussein Mohamed Showaiter Sweets, es famosa por sus recetas centenarias. M\u00e1s all\u00e1 de los dulces, el zoco alberga tiendas de tejedores de telas, trabajadores del cobre y orfebres; pero es el espect\u00e1culo de la elaboraci\u00f3n de halwa lo que m\u00e1s perdura en la memoria.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Barrios y comunidad<\/h2>\n\n\n\n<p>Fuera del circuito tur\u00edstico, la identidad de Muharraq reside en sus barrios comunes. La ciudad se divide tradicionalmente en fareej (se pronuncia &#034;firjan&#034;), distritos compactos a menudo centrados en una mezquita comunal. El m\u00e1s antiguo es Fareej Al Bin Ali, fundado en el siglo XVII por miembros de la tribu sunita Al Bin Ali. Incluso hoy, la mayor\u00eda de los fareej de Muharraq siguen siendo comunidades sunitas. (Esto contrasta notablemente con los zocos y callejones de mayor\u00eda chiita de Manama, al otro lado de la calzada). En cada fareej, las familias suelen conocerse, y sus peque\u00f1as mezquitas y salas de reuni\u00f3n siguen sirviendo como centros sociales. Caminando por estas calles, se pueden vislumbrar casas tradicionales barein\u00edes (casas largas de una sola planta con techos bajos) que han pertenecido a familias durante generaciones. Los rincones de la ciudad se animan con la charla: ancianos tomando t\u00e9 junto a la mezquita, ni\u00f1os jugando a la pelota en una calle, comerciantes charlando en las escaleras. Estas escenas cotidianas dan a Muharraq una sensaci\u00f3n c\u00e1lida y vivida: la historia aqu\u00ed no est\u00e1 sellada detr\u00e1s de un cristal, sino que es transmitida por su gente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Artes, m\u00fasica y deporte<\/h2>\n\n\n\n<p>La vida cultural de Muharraq se extiende a la m\u00fasica y el deporte. De all\u00ed surgi\u00f3 el m\u00fasico moderno m\u00e1s famoso de Bahr\u00e9in: Ali Bahar, guitarrista y cantante de la banda Al Ekhwa, naci\u00f3 y creci\u00f3 en Muharraq. Bahar (apodado el &#034;Rey de Dilmun&#034;) fusion\u00f3 melod\u00edas tradicionales del Golfo con ritmos de rock, y sus canciones siguen siendo populares en Bahr\u00e9in y el Golfo. La isla tambi\u00e9n rinde homenaje a antiguas ra\u00edces musicales: cerca del mercado, el peque\u00f1o Museo Mohamed bin Fares conmemora a un destacado int\u00e9rprete de la\u00fad y compositor especializado en m\u00fasica folcl\u00f3rica urbana (Al-Sout). En su interior se encuentran sus antiguos discos, instrumentos y recuerdos personales: un testimonio de la corriente muharraq\u00ed de la m\u00fasica barein\u00ed.<br>En el \u00e1mbito deportivo, el Club Muharraq es toda una instituci\u00f3n. Fundado en 1928, es el equipo de f\u00fatbol m\u00e1s antiguo y exitoso de Bar\u00e9in. Los aficionados, vestidos de rojo, suelen reunirse los s\u00e1bados por la tarde en un sencillo estadio de la isla para animar al equipo que lleva el nombre de la ciudad. Las banderas del club ondean en los tejados locales, e incluso algunos callejones y escaparates lucen el emblema del club. En Muharraq, el orgullo por este equipo local rivaliza con el orgullo por cualquier santuario hist\u00f3rico: para muchas familias, ver jugar al Club Muharraq es tan tradicional como cualquier historia antigua de pesca de perlas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Muharraq moderno: conexiones globales<\/h2>\n\n\n\n<p>A pesar de su rico pasado, Muharraq no se ha detenido en el tiempo. Sus calles ahora bullen con motos y filas de coches aparcados, y sus tradicionales casas de ca\u00f1a y yeso se alzan junto a las modernas de hormig\u00f3n. El Aeropuerto Internacional de Bar\u00e9in (el \u00fanico aeropuerto comercial del reino) se encuentra justo al norte de la ciudad, m\u00e1s all\u00e1 del Fuerte de Arad. Los vuelos llegan y salen d\u00eda y noche, lo que ocasionalmente deja al horizonte de Muharraq una estela de aviones que atraviesa las nubes. Cerca se encuentra la sede de Gulf Air, que simboliza el puente de la isla entre la vida local y los viajes internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En un extremo de la ciudad, las torres de oficinas de Gulf Air dominan tranquilas calles de casas antiguas. En el otro extremo, m\u00e1s all\u00e1 del Fuerte Bu Maher, el trabajo contin\u00faa como lo ha hecho durante siglos: en el tradicional astillero de dhows de Muharraq, carpinteros expertos a\u00fan construyen a mano veleros de madera. Este es el \u00faltimo astillero de dhows activo en Bar\u00e9in, oculto tras una valla moderna junto al puerto pesquero. All\u00ed, el penetrante olor a teca y el crujido de las juntas de un nuevo dhow en construcci\u00f3n evocan la herencia marinera de Muharraq. En cierto modo, los gritos de los constructores de barcos, similares a c\u00e1nticos, y sus hombros firmes transmiten el esp\u00edritu de los antiguos buscadores de perlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al caminar por estas calles hoy, los visitantes pueden sentir que la vida antigua y la nueva de Muharraq coexisten con naturalidad. La luz del atardecer se inclina dorada sobre una torre de viento; cerca se oye el incesante silbido del tr\u00e1fico. Un transe\u00fante con atuendo tradicional podr\u00eda saludar a un joven con gorra de b\u00e9isbol. El sello distintivo de la ciudad es esta suave fusi\u00f3n de \u00e9pocas: una comunidad isle\u00f1a que siempre ha mirado hacia afuera (hacia el mar y m\u00e1s all\u00e1) pero que ha cuidado con esmero los espacios de la memoria. Para quienes se detienen a escuchar, Muharraq habla con claridad de su historia: en los nombres de calles y mezquitas, en cada r\u00e1faga salada del Golfo y en la c\u00e1lida dulzura de una tienda de halwa en una esquina tranquila. Cada ladrillo y brisa es una p\u00e1gina de la historia, pero la ciudad se siente completamente viva y humana, lejos de ser una reliquia, dando la bienvenida al visitante a sus ritmos y tradiciones.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muharraq es la tercera ciudad m\u00e1s grande de Bahr\u00e9in y fue la capital del pa\u00eds hasta que Manama la reemplaz\u00f3 en 1932. En 2012, la poblaci\u00f3n de Muharraq era de 176.583 habitantes.<\/p>\n<p>La ciudad est\u00e1 situada en la isla de Muharraq.<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":35397,"parent":35335,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"elementor_theme","meta":{"_eb_attr":"","footnotes":""},"class_list":["post-35842","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/35842","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35842"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/35842\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/35335"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35397"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}