{"id":15430,"date":"2024-09-21T09:30:52","date_gmt":"2024-09-21T09:30:52","guid":{"rendered":"https:\/\/travelshelper.com\/staging\/?page_id=15430"},"modified":"2026-03-11T21:53:28","modified_gmt":"2026-03-11T21:53:28","slug":"yemen","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/destinations\/asia\/yemen\/","title":{"rendered":"Yemen"},"content":{"rendered":"<p>Yemen, oficialmente la Rep\u00fablica del Yemen, ocupa el extremo suroccidental de la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga, su masa continental se extiende sobre aproximadamente 455.503 kil\u00f3metros cuadrados (175.871 millas cuadradas) y produce unos 2.000 kil\u00f3metros (1.200 millas) de costa. Al norte, su frontera linda con Arabia Saudita; al noreste, con Om\u00e1n; al este, con el Mar Ar\u00e1bigo; al sur, con el Golfo de Ad\u00e9n; y al oeste, con el Mar Rojo, a trav\u00e9s de cuyas aguas Yemen comparte l\u00edmites mar\u00edtimos con Yibuti, Eritrea y Somalia. San\u00e1, la capital constitucional de la naci\u00f3n, se alza sobre dos milenios de asentamiento a una altitud que supera los 2.100 metros; su poblaci\u00f3n de unos 34,7 millones es mayoritariamente \u00e1rabe y musulmana, y su membres\u00eda en la Liga \u00c1rabe, las Naciones Unidas, el Movimiento de Pa\u00edses No Alineados y la Organizaci\u00f3n de Cooperaci\u00f3n Isl\u00e1mica refleja una larga historia de compromiso diplom\u00e1tico.<\/p>\n<p>Geogr\u00e1fica y clim\u00e1ticamente, Yemen se divide en cuatro regiones principales. A lo largo de la costa del Mar Rojo se encuentra Tihamah: una llanura plana y sofocante, salpicada de lagunas y rodeada de dunas. Aunque el m\u00ednimo t\u00f3rrido impide que ning\u00fan r\u00edo llegue al mar, los acu\u00edferos subterr\u00e1neos alimentan la agricultura del interior. M\u00e1s all\u00e1, una cadena monta\u00f1osa se divide en mesetas occidentales y orientales. Las tierras altas occidentales reciben la mayor parte de las precipitaciones orogr\u00e1ficas, lo que da verdor a las granjas en terrazas; su contraparte oriental, m\u00e1s seca, produce un cultivo m\u00e1s escaso. Hacia el este se encuentra Rub\u02bf al Khali, o Cuartel Vac\u00edo, una extensi\u00f3n de arenas movedizas en el coraz\u00f3n de la pen\u00ednsula Ar\u00e1biga. Mar adentro, la soberan\u00eda de Yemen se extiende a varias islas del Mar Rojo (Hanish, Kamaran, Perim) y al archipi\u00e9lago de Socotra, situado m\u00e1s cerca de \u00c1frica, cuyos picos volc\u00e1nicos y flora end\u00e9mica delatan afinidades con ese continente.<\/p>\n<p>Durante m\u00e1s de siete milenios, Yemen ha sido una encrucijada comercial y cultural. En el primer milenio a. C., el reino de Saba&#039; organiz\u00f3 caravanas de incienso y mirra, fundando colonias al otro lado del Mar Rojo, en lo que hoy es Etiop\u00eda y Eritrea. Para el a\u00f1o 275 d. C., el reino himyarita sucedi\u00f3 a Saba&#039;, donde el juda\u00edsmo dej\u00f3 una huella imborrable en la vida pol\u00edtica y social. Las comunidades cristianas se arraigaron en el siglo IV; tres siglos despu\u00e9s, el islam lleg\u00f3 y se impuso r\u00e1pidamente. Los guerreros yemen\u00edes sirvieron al lado del Profeta y, posteriormente, en las conquistas que llevaron el islam m\u00e1s all\u00e1 de Arabia. A lo largo de la Edad Media, dinast\u00edas como los ras\u00falidas y los tahir\u00edes surgieron y cayeron, mientras que las ciudades de las tierras altas establecieron seminarios que convertir\u00edan a Yemen en un centro de aprendizaje isl\u00e1mico.<\/p>\n<p>Entre los siglos XVI y XX, Yemen enfrent\u00f3 incursiones extranjeras. El Imperio Otomano reclam\u00f3 gran parte del norte; los brit\u00e1nicos se atrincheraron en el sur, alrededor de Ad\u00e9n. Tras la Primera Guerra Mundial, el im\u00e1n Yahya declar\u00f3 la independencia del Reino de Yemen. En 1962, oficiales republicanos depusieron la monarqu\u00eda, formando la Rep\u00fablica \u00c1rabe de Yemen, o Yemen del Norte. Cinco a\u00f1os despu\u00e9s, Ad\u00e9n y sus alrededores se separaron y formaron la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Popular de Yemen, el \u00fanico estado que se declara socialista en el mundo \u00e1rabe. No fue hasta 1990 que el norte y el sur reafirmaron su unidad como la Rep\u00fablica de Yemen; su primer presidente, Ali Abdullah Saleh, presidi\u00f3 hasta que la Primavera \u00c1rabe de 2011 oblig\u00f3 a su dimisi\u00f3n.<\/p>\n<p>La agitaci\u00f3n pol\u00edtica regres\u00f3 r\u00e1pidamente. Las protestas masivas por el estancamiento econ\u00f3mico, el desempleo desenfrenado y las propuestas de enmiendas constitucionales se unieron contra el atrincherado liderazgo de Yemen. Para 2015, la guerra civil hab\u00eda sumido al pa\u00eds: el movimiento hut\u00ed en San\u00e1 se enfrent\u00f3 al gobierno reconocido internacionalmente, mientras que las potencias extranjeras intervinieron por aire, tierra y mar. El desastre humanitario resultante se encuentra entre los m\u00e1s graves del siglo: para 2019, unos 24 millones de yemen\u00edes \u2014tres cuartas partes de la poblaci\u00f3n\u2014 necesitaron ayuda, y los indicadores de hambre, mortalidad infantil y propagaci\u00f3n de enfermedades siguen siendo alarmantes. Yemen ocupa el \u00faltimo lugar en desarrollo humano fuera de \u00c1frica y el \u00faltimo en paz mundial, incluso cuando su econom\u00eda en tiempos de paz pr\u00e1cticamente se ha derrumbado debido al bloqueo y el conflicto.<\/p>\n<p>Sin embargo, en medio de las dificultades, el patrimonio arquitect\u00f3nico de Yemen se mantiene resiliente. En la Ciudad Vieja de San\u00e1, inscrita como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986, las casas-torre de ladrillo cocido y piedra se elevan seis, incluso siete pisos, con fachadas estampadas con relieves geom\u00e9tricos de yeso. Los pisos inferiores alguna vez almacenaron ganado y graneros; en la cima, una sala de recepci\u00f3n (mafraj) ofrec\u00eda vistas a los tejados. Hacia el norte se encuentra Shibam, el &#034;Manhattan del Desierto&#034;, cuyos rascacielos de adobe del siglo XVI a\u00fan protegen el Wadi Hadhramaut. A\u00fan m\u00e1s lejos, Zabid preserva una ciudad universitaria medieval, cuyas arcadas resuenan con siglos de erudici\u00f3n. En Wadi Dahr se encuentra Dar al-Hajar, el palacio de roca del Im\u00e1n, cuyos tragaluces de vidrio coloreado y yeser\u00eda ornamentada recuerdan una \u00e9poca m\u00e1s tranquila.<\/p>\n<p>El archipi\u00e9lago de Socotra, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2008, ofrece maravillas naturales inigualables. Alrededor del 37 % de sus 825 especies de plantas no se encuentran en ning\u00fan otro lugar del planeta; al igual que el 90 % de los reptiles y el 95 % de los caracoles. El famoso \u00e1rbol de la sangre de drago (Dracaena cinnabari) salpica las mesetas calizas, mientras que los arrecifes de coral albergan 253 especies de coral y 730 especies de peces. El aislamiento de Socotra ha fomentado no solo la biodiversidad, sino tambi\u00e9n una lengua y una cultura \u00fanicas, testimonio del rico patrimonio de Yemen.<\/p>\n<p>Administrativamente, Yemen comprende veintiuna gobernaciones, adem\u00e1s del municipio de Amanat al-\u02bfAsimah, en los alrededores de San\u00e1. Una reforma de 2013 elev\u00f3 a Socotra a su propia gobernaci\u00f3n. Las subdivisiones se distribuyen desde 333 distritos hasta m\u00e1s de 2200 subdistritos y casi 38\u00a0300 aldeas. En 2014, un plan constitucional propuso seis regiones federales \u2014cuatro en el norte y dos en el sur\u2014, aunque la guerra civil interrumpi\u00f3 su plena promulgaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos econ\u00f3micos, la unificaci\u00f3n trajo consigo modestos avances: para 2013, el producto interior bruto (PIB) de Yemen (en paridad de poder adquisitivo) alcanz\u00f3 los 61.630 millones de d\u00f3lares estadounidenses, con una renta per c\u00e1pita de 2.500 d\u00f3lares. Los servicios representaban m\u00e1s del 60 % de la producci\u00f3n, la industria el 31 % y la agricultura menos del 8 %; el petr\u00f3leo lleg\u00f3 a aportar una cuarta parte del PIB y el 63 % de los ingresos. Desde la reanudaci\u00f3n del conflicto, el PIB se ha reducido a m\u00e1s de la mitad, las exportaciones se han estancado y la infraestructura se ha deteriorado. Yemen se encuentra entre los pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo, con \u00edndices de desarrollo humano muy por debajo de los m\u00e1s bajos.<\/p>\n<p>Demogr\u00e1ficamente, Yemen es un pa\u00eds joven. De 4,3 millones en 1950, su poblaci\u00f3n aument\u00f3 a entre 33 y 35 millones a principios de la d\u00e9cada de 2020, casi la mitad menores de quince a\u00f1os y menos del 3 % mayores de sesenta y cinco. La fecundidad se mantiene alta, con aproximadamente 4,5 hijos por mujer, y se proyecta un aumento adicional hasta alcanzar quiz\u00e1s los 60 millones para mediados de siglo. El \u00e1rabe sustenta la vida p\u00fablica: el \u00e1rabe est\u00e1ndar moderno se utiliza en la educaci\u00f3n y el gobierno; el \u00e1rabe yemen\u00ed, con su fon\u00e9tica y vocabulario arcaicos, sigue siendo la lengua vern\u00e1cula. En Socotra y el este de Hadramaut, persisten las lenguas sem\u00edticas del sur \u2014soqotri, mehri y otras\u2014. El ingl\u00e9s goza de una creciente popularidad, especialmente en las antiguas zonas brit\u00e1nicas.<\/p>\n<p>El islam unifica a los yemen\u00edes: los chi\u00edtas zaid\u00edes constituyen aproximadamente el 45% y los musulmanes sun\u00edes, principalmente de la escuela shaf\u00ed, alrededor del 53%. Las comunidades ismailitas y duodecimanas, m\u00e1s peque\u00f1as, completan el mosaico. La observancia religiosa define los ritmos cotidianos: las llamadas a la mezquita al amanecer, al mediod\u00eda, por la tarde, al atardecer y al anochecer marcan la pauta tanto en mercados como en pueblos de monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Visitar Yemen exige paciencia y vigilancia. Debido a problemas de seguridad, los vuelos fluct\u00faan; a mediados de 2024, solo los aeropuertos de San\u00e1, Ad\u00e9n y Say&#039;un recib\u00edan servicio limitado desde Am\u00e1n, El Cairo, Riad y Bombay. No exist\u00edan ferrocarriles. La entrada por tierra a trav\u00e9s de Om\u00e1n segu\u00eda siendo posible, aunque se exig\u00edan permisos (tasriih) de la polic\u00eda tur\u00edstica para los viajes interurbanos por carretera; los cruces fronterizos saud\u00edes imponen requisitos m\u00e1s estrictos. Autobuses \u2014con aire acondicionado, aunque a veces antiguos\u2014 conectan las principales ciudades, aunque los viajeros particulares suelen alquilar veh\u00edculos 4\u00d74 con gu\u00edas locales. Los transbordadores costeros desde Yibuti cruzan el Golfo, y los m\u00e1s audaces a\u00fan podr\u00edan embarcar en los camiones de cemento con destino a Socotra.<\/p>\n<p>Dentro de las ciudades, los taxis compartidos \u2014conocidos localmente como &#034;bijou&#034; o minibuses derivados de Peugeot\u2014 operan con un sistema de llenado autom\u00e1tico, con capacidad para hasta nueve pasajeros; para mayor comodidad, sigue siendo habitual negociar dos asientos delanteros o filas enteras. Para quienes viajan solos en regiones m\u00e1s tranquilas, los autobuses interurbanos ofrecen un transporte econ\u00f3mico y agradable. Basta con fotocopias del permiso, un pasaporte y un itinerario para obtener un pase de carretera, aunque los controles militares a\u00fan pueden exigir m\u00faltiples avales.<\/p>\n<p>A pesar de los obst\u00e1culos log\u00edsticos, los atractivos de Yemen perduran. En San\u00e1, el laberinto de callejuelas estrechas, las ventanas enrejadas de madera roja y el aroma del caf\u00e9 con especias de cardamomo recuerdan siglos de vida cotidiana. Kawkaban, encaramado a 3.000 metros, conserva inscripciones himyaritas y estrellas de David de antiguas comunidades jud\u00edas. Las murallas de adobe de Sa&#039;dah protegen vi\u00f1edos de uvas y palmeras cuyo fruto sustenta las aldeas de las tierras altas. Al Mahwit corona monta\u00f1as con granjas cubiertas de nubes; Bura&#039; alberga bosques alimentados por el monz\u00f3n como ning\u00fan otro en la pen\u00ednsula. El elevado asentamiento de Manakhah demuestra la planificaci\u00f3n medieval de la cima de la colina; la antigua presa de Ma&#039;rib, una vez atribuida en la leyenda a la Reina de Saba, da fe de las haza\u00f1as de ingenier\u00eda que irrigaron vastos campos. En Ibb, el &#034;Coraz\u00f3n Verde&#034;, torrentes de lluvia anual alimentan valles de caf\u00e9 y miel; La cercana Jiblah resuena con sus casas de piedra fortificadas. Al Khawkhah ofrece playas del Mar Rojo a la sombra de palmeras, mientras que Ta&#039;izz, el nexo cultural de la rep\u00fablica, se asienta bajo las laderas escalonadas de Jabal Sabir. Tarim y Say&#039;un, en Hadhramaut, reflejan la elegancia hadrami en palacios y mezquitas de ladrillo. Al Mukalla se asoma al Mar Ar\u00e1bigo con modernidad, pero su costa da paso a las arenas v\u00edrgenes de Bir Ali. Finalmente, el Parque Nacional Hauf, reliquia de la influencia monz\u00f3nica, alberga zonas de selva tropical y fauna silvestre compartidas con sus vecinos oman\u00edes.<\/p>\n<p>Para el visitante, las normas sociales exigen una conducta discreta. Los temas pol\u00edticos, en particular las opiniones sobre Estados Unidos o Israel, pueden generar inquietud. La religi\u00f3n exige deferencia: las mezquitas imponen c\u00f3digos de vestimenta, y durante el Ramad\u00e1n, comer o fumar en p\u00fablico es un delito. Las c\u00e1maras requieren permiso; los retratos de mujeres o las instalaciones de seguridad pueden provocar hostilidad. Los impulsos caritativos se expresan mejor a trav\u00e9s de organizaciones ben\u00e9ficas reconocidas que en obsequios improvisados \u200b\u200ba ni\u00f1os, que pueden fomentar la dependencia. El regateo es fundamental en el comercio; los precios fijos para extranjeros son poco frecuentes, y la negociaci\u00f3n encarna la costumbre.<\/p>\n<p>As\u00ed, Yemen sigue siendo una tierra de contrastes: cuna de civilizaci\u00f3n cuya arquitectura y maravillas naturales resisten los estragos del conflicto; un lugar donde la hospitalidad perdura en medio de las dificultades, y donde cada valle y aldea alberga capas de historia. Comprender Yemen es reconocer su sufrimiento y su belleza por igual, respetar sus tradiciones y a su gente, y reconocer que, incluso en sus dificultades actuales, el legado de Yemen moldea tanto el pasado como la promesa del mundo \u00e1rabe en general.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yemen, ubicado en Asia Occidental, ten\u00eda una poblaci\u00f3n de aproximadamente 40,8 millones de personas en 2024, lo que lo situaba como el 37.\u00ba pa\u00eds m\u00e1s poblado del mundo. Con una extensi\u00f3n estrat\u00e9gica de casi 528.000 kil\u00f3metros cuadrados en el sur de Arabia, este pa\u00eds limita al norte con Arabia Saudita y al noreste con Om\u00e1n. Su costa de 2.000 kil\u00f3metros se extiende desde el oc\u00e9ano \u00cdndico al sur hasta el mar Rojo al oeste. 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