{"id":14466,"date":"2024-09-19T15:10:36","date_gmt":"2024-09-19T15:10:36","guid":{"rendered":"https:\/\/travelshelper.com\/staging\/?page_id=14466"},"modified":"2026-03-11T22:45:29","modified_gmt":"2026-03-11T22:45:29","slug":"rijeka","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/destinations\/europe\/croatia\/rijeka\/","title":{"rendered":"Rijeka"},"content":{"rendered":"<p>Rijeka ocupa una estrecha franja costera donde el r\u00edo Rje\u010dina se encuentra con la amplia bah\u00eda de Kvarner. Aqu\u00ed, las empinadas colinas se elevan tan abruptamente desde el nivel del mar que la silueta de la ciudad se asemeja a un escenario de teatro con un tel\u00f3n de fondo monta\u00f1oso. Esta configuraci\u00f3n ha moldeado el car\u00e1cter de Rijeka de forma m\u00e1s decisiva que cualquier plan arquitect\u00f3nico individual. Limitada por tres de sus lados por las cordilleras de U\u010dka, Risnjak y Velika Kapela, y abierta al Adri\u00e1tico por su cuarto flanco, la ciudad ha sido durante mucho tiempo la puerta mar\u00edtima natural de Europa central.<\/p>\n<p>Desde los primeros registros, Rijeka (en croata: Rije\u010dka; en italiano: Fiume) debe su destino a esa ensenada de aguas profundas. Su puerto se encuentra cuarenta metros por debajo de las cordilleras circundantes, capaz de recibir barcos que atraviesan los pasos bajos del continente desde Hungr\u00eda y m\u00e1s all\u00e1. Dos rutas principales parten de aqu\u00ed: una se dirige al noreste a trav\u00e9s de los Alpes Din\u00e1ricos hasta la llanura pan\u00f3nica, y la otra se dirige al noroeste, atravesando la Puerta de Postoina, hacia Eslovenia y Austria. En cualquier direcci\u00f3n, tanto comerciantes como ej\u00e9rcitos encontraban indispensable el tranquilo puerto de Rijeka.<\/p>\n<p>Esta prominencia estrat\u00e9gica atrajo a rivales durante siglos. En su d\u00eda disputada entre el Sacro Imperio Romano Germ\u00e1nico y la rep\u00fablica mar\u00edtima de Venecia, pas\u00f3 posteriormente por manos venecianas y de los Habsburgo antes de emerger en la era moderna como un punto de conflicto entre Italia y Yugoslavia. Entre 1918 y 1991, la ciudad respondi\u00f3 a no menos de ocho administraciones distintas, una agitaci\u00f3n de soberan\u00eda que dot\u00f3 a sus habitantes de un profundo sentido de identidad local. Un habitante nacido en 1917 podr\u00eda, sin reubicarse, haber tenido pasaportes de Austria-Hungr\u00eda, Italia, el Estado Libre de Fiume, el Reino de Italia, territorios ocupados por Alemania, Yugoslavia, la Regencia fascista de Carnaro y, finalmente, la Rep\u00fablica Federativa Socialista de Yugoslavia. Estos r\u00e1pidos cambios moldearon tanto la imaginaci\u00f3n c\u00edvica como el perfil demogr\u00e1fico, ya que croatas, italianos, serbios, bosnios y otros coexistieron en un puerto donde se entrelazaban m\u00faltiples lenguas y tradiciones.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, aproximadamente el 85% de los 108.000 habitantes de Rijeka se identifican como croatas, con la persistencia de comunidades italianas y de otras minor\u00edas en algunos rincones de la ciudad. Entre ellos, sobreviven unos veinte mil hablantes de fiuman, la variante local del veneciano. Durante generaciones, el fiuman fue la lengua comercial del puerto, llegando incluso a tocar dialectos del croata en los suburbios, donde persisten vestigios del dialecto chakaviano. En las calles que rodean Korzo, el amplio paseo peatonal en el coraz\u00f3n de la ciudad, estas lenguas se entremezclan con las llamadas de los vendedores del mercado y los saludos casuales de viejos amigos.<\/p>\n<p>La econom\u00eda de Rijeka sigue arraigada en el mar. Dos astilleros, 3. Maj y Viktor Lenac, se encuentran entre los mayores empleadores industriales, con sus gr\u00faas articuladas como gr\u00faas met\u00e1licas contra el horizonte. Los servicios mar\u00edtimos de carga y pasajeros a\u00fan recorren la bah\u00eda, conectando el principal puerto de Croacia con las islas del Adri\u00e1tico y l\u00edneas internacionales. Sin embargo, si bien los muelles definen el mercado laboral, la cultura ha cobrado fuerza en los \u00faltimos a\u00f1os. En 2020, Rijeka fue nombrada Capital Europea de la Cultura, compartiendo el honor con Galway, Irlanda. Con un repertorio que abarca desde el teatro cl\u00e1sico en el Teatro Nacional Croata Ivan pl. Zajc, construido por primera vez en 1765, hasta el arte contempor\u00e1neo en el Museo de Arte Moderno y Contempor\u00e1neo, la ciudad ha cimentado su identidad posindustrial en espacios de representaci\u00f3n y exposici\u00f3n que evocan su diverso pasado.<\/p>\n<p>Un paseo por el casco antiguo evoca esta superposici\u00f3n de \u00e9pocas. La Torre de la Ciudad se alza a los pies de Korzo; su forma circular medieval fue anta\u00f1o la entrada a la ciudad fortificada. Cerca de all\u00ed, el Palacio del Gobernador alberga ahora el Museo Mar\u00edtimo e Hist\u00f3rico de la Costa Croata, donde objetos de marineros y retratos familiares narran la transformaci\u00f3n de Rijeka, de peque\u00f1o puerto pesquero a centro comercial imperial. Bajo la catedral dedicada a San Vito se encuentra la red de t\u00faneles de Grivica, excavada por las fuerzas italianas a principios de la d\u00e9cada de 1940. Los visitantes pueden recorrer sus 330 metros de longitud e imaginar la ansiedad de los civiles buscando refugio de los bombarderos.<\/p>\n<p>Elevada sobre el centro, la colina de Trsat alberga una fortaleza cuyas piedras datan de finales del siglo XIII. El Castillo de Trsat, a 138 metros sobre el nivel del mar, domina el acceso desde el este. Desde 1288 ha ofrecido refugio y ventaja, primero al clero medieval, y m\u00e1s tarde a los oficiales de los Habsburgo. Hoy en d\u00eda, sus murallas albergan exposiciones de arte, conciertos y lecturas literarias, mientras que bajo la iglesia barroca del castillo, el flujo de peregrinos se intensifica cada agosto con motivo de la festividad de la Asunci\u00f3n. Los peregrinos acuden a honrar a Nuestra Se\u00f1ora de Trsat, el lugar de devoci\u00f3n m\u00e1s importante del oeste de Croacia, atra\u00eddos por las ofrendas votivas que llenan la capilla de ofrendas.<\/p>\n<p>La temporada de carnaval de Rijeka representa otra forma de peregrinaci\u00f3n. Fundado en 1982, el carnaval de Rije\u010dki se celebra entre enero y marzo, alcanzando su m\u00e1ximo esplendor el fin de semana anterior a la Cuaresma. El d\u00eda de su inauguraci\u00f3n, el alcalde de la ciudad entrega la llave simb\u00f3lica a Me\u0161tar Toni, el maestro de carnaval, quien preside las procesiones festivas y un baile ben\u00e9fico en el Palacio del Gobernador. Cientos de grupos de m\u00e1scaras desfilan por Korzo, acompa\u00f1ados por ni\u00f1os disfrazados de toda la regi\u00f3n. En los \u00faltimos a\u00f1os, m\u00e1s de quince mil participantes en m\u00e1s de doscientas comparsas de carnaval han atra\u00eddo multitudes que superan los cien mil espectadores. Estas celebraciones evocan la herencia cosmopolita de Rijeka, donde las m\u00e1scaras venecianas se mezclan con los trajes eslavos y la s\u00e1tira moderna.<\/p>\n<p>El verano transforma las costas en un ba\u00f1o de ocio mediterr\u00e1neo. Las playas al oeste, en Kantrida y Preluk, ofrecen orillas de guijarros y cinco piscinas marinas excavadas en la roca; al este, Pe\u0107ine y Kostrena dan paso a calas solitarias. Los autobuses transportan a los ba\u00f1istas a cada tramo, y hay aparcamientos listos junto a la orilla. Sin embargo, los Alpes se encuentran a apenas diez kil\u00f3metros tierra adentro, por lo que en las frescas ma\u00f1anas de invierno, los esquiadores ascienden a la estaci\u00f3n de Platak en telef\u00e9rico y encuentran las pistas a\u00fan cubiertas de nieve, con las islas del Adri\u00e1tico brillando a sus pies entre los claros de nubes. Las nevadas son breves \u2014raramente superan los tres d\u00edas al a\u00f1o\u2014, pero el viento bora azota las laderas, dejando picos helados que contrastan vivamente con los olivares junto al mar.<\/p>\n<p>El clima aqu\u00ed se clasifica como subtropical h\u00famedo. Las temperaturas m\u00e1ximas de verano superan los 30 \u00b0C solo veinte d\u00edas al a\u00f1o, mientras que las m\u00ednimas invernales caen por debajo de cero solo una vez. Las lluvias son frecuentes durante todas las estaciones; la niebla se acumula unos cuatro d\u00edas al a\u00f1o, principalmente en invierno. El aire m\u00e1s c\u00e1lido registrado en la estaci\u00f3n local, a 120 metros de altitud, alcanz\u00f3 exactamente los 40 \u00b0C el 19 de julio de 2007, mientras que el m\u00e1s fr\u00edo descendi\u00f3 a -12,8 \u00b0C el 10 de febrero de 1956.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del mundo natural, Rijeka ha servido durante mucho tiempo como escenario para cineastas y escritores. En la d\u00e9cada de 1960, varios westerns de Winnetou se rodaron en sus alrededores. En la d\u00e9cada de 1970, la miniserie estadounidense Vientos de Guerra encontr\u00f3 aqu\u00ed una arquitectura adecuada, mientras que la Regencia Italiana de Carnaro \u2014el experimento protofascista de Gabriele D&#039;Annunzio de 1919\u2014 se encuentra entre los episodios m\u00e1s peculiares de la ciudad. Esa ef\u00edmera &#034;Reggenza Italiana del Carnaro&#034; reconoci\u00f3 la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica de Lenin, abraz\u00f3 la est\u00e9tica vanguardista e incluso toler\u00f3 expresiones de g\u00e9nero no normativas, todo ello bajo una constituci\u00f3n escrita por el propio D&#039;Annunzio. M\u00e1s tarde, en 1992, Hayao Miyazaki transpuso el Fiume de la d\u00e9cada de 1920 al animado Hotel Adriano de Porco Rosso, capturando la elegancia del puerto de entreguerras en pinceladas fluidas. M\u00e1s recientemente, el drama de Netflix Novine se ha desarrollado en las calles de Rijeka desde 2018, y la pel\u00edcula de 2019 The Hitman&#039;s Wife&#039;s Bodyguard tambi\u00e9n film\u00f3 secuencias aqu\u00ed.<\/p>\n<p>La arquitectura revela nuevas capas. A lo largo de Korzo, las fachadas secesionistas enmarcan caf\u00e9s y boutiques; la catedral de San Vito conserva su nave barroca; el Arco Romano y la Puerta Vieja se yerguen como testigos silenciosos de los cap\u00edtulos imperiales de la ciudad. En la otra orilla del Rje\u010dina, la antigua ciudad de Su\u0161ak, anta\u00f1o un enclave rival croata, se fusion\u00f3 con Fiume en 1945. Hoy en d\u00eda, su uni\u00f3n se conmemora con una amplia plaza peatonal sobre el r\u00edo enterrado, un lugar de encuentro predilecto que oculta el agua que corre por debajo.<\/p>\n<p>Abundan los museos para quienes deseen dedicar tiempo a la exploraci\u00f3n. El Museo de Historia Natural, con su acuario y colecci\u00f3n de reptiles, es ideal para familias; el Museo de la Ciudad de Rijeka abarca numism\u00e1tica, vestuario teatral y artefactos de guerra; el peque\u00f1o Peek &amp; Poke exhibe reliquias inform\u00e1ticas antiguas: voluminosos teclados de los albores de la inform\u00e1tica personal. Las colecciones sacras de la Catedral y de Trsat exhiben relicarios, c\u00e1lices y pinturas que abarcan siglos de devoci\u00f3n. En cada esquina, se percibe el tira y afloja de la ciudad entre la industria y el arte.<\/p>\n<p>Para una visi\u00f3n de la vida moderna, se puede bajar al mercado principal, la Plaza, donde llegan redes de pescado a primera hora de la ma\u00f1ana junto a cajas de fruta local. Aqu\u00ed, el esp\u00edritu cosmopolita original de la ciudad se manifiesta en el aroma de las gambas ahumadas, el acento de los vendedores mayores que recuerdan el dominio austroh\u00fangaro y las risas de los j\u00f3venes que corren por los pasillos embaldosados.<\/p>\n<p>Fuera del n\u00facleo urbano se encuentran otras opciones de entretenimiento. Los aficionados al automovilismo conducen diez kil\u00f3metros al norte hasta el circuito de Grobnik, donde pueden poner a prueba sus habilidades o ver a los profesionales tomar curvas cerradas. Para los aficionados a la astronom\u00eda, el Centro Astron\u00f3mico en la cima de la colina Sveti Kri\u017e ofrece telescopios enfocados en cielos oscuros, con impresionantes panor\u00e1micas de la bah\u00eda. Y si el agua salada les atrae, los centros de buceo alrededor del promontorio descubren acantilados submarinos salpicados de gorgonias, cuevas marinas e incluso pecios.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n y las artes se cruzan en la Universidad de Rijeka, fundada formalmente en 1973, pero con algunas ra\u00edces en una escuela de teolog\u00eda jesuita del siglo XVII. Sus facultades se extienden por la ciudad, atrayendo a estudiantes que animan las calles y los caf\u00e9s, hablando croata, italiano, fiuman o ingl\u00e9s mientras debaten sobre historia, ingenier\u00eda o literatura.<\/p>\n<p>La memoria cultural reluce en los detalles m\u00e1s peque\u00f1os. Un salvavidas del Titanic reposa en el Museo Naval, legado de los viajes del Carpathia hacia y desde Nueva York, a menudo con tripulaci\u00f3n croata. A principios del siglo XX, Fiume presum\u00eda de contar con un servicio transatl\u00e1ntico semanal de pasajeros, y los habitantes del pueblo a\u00fan recuerdan el d\u00eda en que los transatl\u00e1nticos atracaban en el muelle y las palomas cargadas de cartas sobrevolaban.<\/p>\n<p>En cada una de estas facetas \u2014geograf\u00eda, historia, industria, arte\u2014, Rijeka revela complejidad m\u00e1s que una narrativa \u00fanica. Se resiste a las definiciones f\u00e1ciles, prefiriendo hablar con capas de piedra y acero, con voces resonantes que se deslizan entre el Adri\u00e1tico y las colinas. Para el visitante que contempla la puesta de sol tras U\u010dka, con las luces danzando sobre la superficie del agua, la esencia de la ciudad emerge no solo en los grandes monumentos, sino en el flujo de identidades que han moldeado sus calles. Hay una poes\u00eda serena en un puerto construido para el comercio, que ahora acoge tanto a esquifes de pasajeros como a buques de carga, y una sutil dignidad en una comunidad que ha resistido el imperio, la ideolog\u00eda y la guerra, solo para conservar un esp\u00edritu resiliente y receptivo. En Rijeka, el r\u00edo corre bajo una plaza y las monta\u00f1as se aferran al mar, y en ese abrazo se encuentra una ciudad a la vez anclada y libre.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rijeka, la tercera ciudad m\u00e1s grande de Croacia, goza de una ubicaci\u00f3n privilegiada en la bah\u00eda de Kvarner, un entrante del mar Adri\u00e1tico. Con 108.622 habitantes en 2021, este din\u00e1mico centro urbano es un importante centro del condado de Primorje-Gorski Kotar. Su nombre, \/ri\u02c8e\u0259\/ o \/ri\u02c8k\u0259\/ en espa\u00f1ol, se traduce como &#034;r\u00edo&#034; en croata y refleja su proximidad a los r\u00edos que han moldeado su pasado y su econom\u00eda.<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":3940,"parent":14435,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"elementor_theme","meta":{"_eb_attr":"","footnotes":""},"class_list":["post-14466","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/14466","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14466"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/14466\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/14435"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3940"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}