{"id":13998,"date":"2024-09-18T15:05:40","date_gmt":"2024-09-18T15:05:40","guid":{"rendered":"https:\/\/travelshelper.com\/staging\/?page_id=13998"},"modified":"2026-03-11T23:54:01","modified_gmt":"2026-03-11T23:54:01","slug":"marsella","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/destinations\/europe\/france\/marseille\/","title":{"rendered":"Marsella"},"content":{"rendered":"<p>Marsella se presenta a primera vista como una ciudad moldeada por el mar y por siglos de intercambio: su n\u00facleo administrativo late con 873.076 habitantes, repartidos en 240,62 kil\u00f3metros cuadrados a orillas del Mediterr\u00e1neo. Dentro de sus l\u00edmites municipales, esta segunda ciudad m\u00e1s grande de Francia despliega un entramado de calles, puertos y colinas, mientras que la metr\u00f3polis de Aix-Marsella-Provenza, en su conjunto, albergaba a 1.911.311 habitantes en el censo de 2021.<\/p>\n<p>Desde su fundaci\u00f3n alrededor del a\u00f1o 600 a. C. por los griegos de Focea, quienes bautizaron el asentamiento como Massalia, Marsella no ha dejado de renovarse. Los vestigios de aquel puerto griego yacen enterrados bajo el Jard\u00edn de los Vestigios, donde fragmentos de fortificaciones, calzadas pavimentadas y muelles romanos sugieren su origen como el asentamiento habitado continuamente m\u00e1s antiguo de Europa. A lo largo de los siglos, cada oleada de comerciantes y colonos \u2014fenicios, romanos, marineros medievales, comerciantes coloniales y empresarios modernos\u2014 ha dejado una huella de comercio y cultura en la cambiante fisonom\u00eda de la ciudad.<\/p>\n<p>En su n\u00facleo, el Puerto Viejo sigue siendo un recuerdo y un im\u00e1n. Durante m\u00e1s de veinticinco siglos, barcos cargados de aceite de oliva, vino, especias, seda y, posteriormente, acero y petr\u00f3leo, han llegado a sus muelles. Fue aqu\u00ed, hace medio milenio, donde se fabricaron los primeros barriles de jab\u00f3n de Marsella \u2014elaborado con aceitunas locales y perfumado con lavanda\u2014, forjando un nombre que a\u00fan hoy es sin\u00f3nimo de pureza. Sobre estas aguas se alza la bas\u00edlica de Notre-Dame-de-la-Garde, conocida localmente como \u00abBonne-m\u00e8re\u00bb, cuyas c\u00fapulas romano-bizantinas y la Virgen de cobre dorado contemplan la ciudad con una mirada protectora, un s\u00edmbolo tan perdurable como las murallas de piedra de los fuertes Saint-Jean y Saint-Nicolas que custodian la entrada del puerto.<\/p>\n<p>El resurgimiento moderno de la ciudad comenz\u00f3 en serio con el proyecto Eurom\u00e9diterran\u00e9e en la d\u00e9cada de 1990, un vasto plan de renovaci\u00f3n urbana que abri\u00f3 nuevos horizontes de vidrio y acero. El H\u00f4tel-Dieu, anta\u00f1o un hospital entrelazado con los ritmos de la vida y la muerte, renaci\u00f3 como un hotel de lujo; las l\u00edneas de tranv\u00eda ahora serpentean por amplias avenidas; el Estadio V\u00e9lodrome se llena con el rugido de la afici\u00f3n del Olympique de Marsella; y la Torre CMA CGM, elegante y elevada, marca el estatus de Marsella como centro neur\u00e1lgico del transporte mar\u00edtimo internacional. En el paseo mar\u00edtimo, el MuCEM (Museo de las Civilizaciones de Europa y el Mediterr\u00e1neo) de Rudy Ricciotti corona el antiguo Fuerte Saint-Jean, a\u00f1adiendo una faceta m\u00e1s a una colecci\u00f3n de museos solo superada por Par\u00eds. En 2013, Marsella fue nombrada Capital Europea de la Cultura, y cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde Capital Europea del Deporte, galardones que reflejan una ciudad reflexiva y ambiciosa.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, la geograf\u00eda nunca es un segundo plano: es un contexto vivo y vibrante. Al este, las calas excavan p\u00e1lidos acantilados en el mar azul, desde la aldea pesquera de Callelongue hasta los acantilados sobre Cassis. M\u00e1s all\u00e1, la cresta de Sainte-Baume se alza a trav\u00e9s de un bosque caducifolio, y a\u00fan m\u00e1s lejos se encuentran el puerto naval de Toulon y la brillante costa de la Costa Azul. Al norte, las cordilleras de Garlaban y \u00c9toile forman un arco bajo, tras el cual el Monte Sainte-Victoire, pintado una y otra vez por C\u00e9zanne, impone su imponente mole caliza. Al oeste, pueblos como l&#039;Estaque inspiraron a Renoir y Braque; m\u00e1s all\u00e1 se extiende la Costa Azul y los humedales de la Camarga. El aeropuerto de la ciudad, en Marignane, se alza junto al \u00c9tang de Berre, un recordatorio de la compleja interacci\u00f3n entre tierra y agua de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Paseando hacia el este desde el Puerto Viejo, la Canebi\u00e8re, anta\u00f1o apodada &#034;la avenida m\u00e1s hermosa del mundo&#034;, a\u00fan transmite el pulso de la ciudad, desde el bullicio de la Rue St Ferr\u00e9ol y la galer\u00eda comercial Centre Bourse hasta las sombreadas plazas de R\u00e9form\u00e9s y Castellane, donde las fuentes acent\u00faan el bullicio de los autobuses y el metro. La Rue St Ferr\u00e9ol se cruza con el Cours Julien y el Cours Honor\u00e9-d&#039;Estienne-d&#039;Orves, zonas peatonales de caf\u00e9s, arte callejero y m\u00fasica. Al suroeste, las colinas de los distritos VII y VIII se alzan en terrazas hacia Notre-Dame-de-la-Garde; al norte, la Gare de Marseille Saint-Charles ancla la ciudad, con su majestuosa escalinata que conecta bulevar con bulevar, ferrocarril y carretera.<\/p>\n<p>El clima moldea Marsella con una mezcla voluble de aire marino y brisa de monta\u00f1a. Los inviernos son suaves (m\u00e1ximas diurnas de alrededor de 12 \u00b0C y noches cercanas a los 4 \u00b0C) y la lluvia se filtra en los frentes del oeste. Los veranos abrasan bajo el sol mediterr\u00e1neo (m\u00e1ximas diurnas de 28 a 30 \u00b0C en Marignane, algunos grados m\u00e1s frescas en la costa), mientras que el mistral despeja el cielo y levanta el \u00e1nimo. Con casi 2900 horas de sol al a\u00f1o, Marsella se atribuye el t\u00edtulo de la ciudad m\u00e1s soleada de Francia; la precipitaci\u00f3n anual apenas supera los 532 mil\u00edmetros, y la nieve es una curiosidad m\u00e1s que un peligro. Sin embargo, los registros recuerdan a la ciudad los extremos: una ola de calor de 40,6 \u00b0C en julio de 1983, una m\u00ednima de -16,8 \u00b0C en febrero de 1929.<\/p>\n<p>La econom\u00eda de Marsella a\u00fan lleva la huella de su puerto. El Gran Puerto Mar\u00edtimo de Marsella genera unos 45.000 empleos y aporta aproximadamente 4.000 millones de euros al valor regional. Cada a\u00f1o, 100 millones de toneladas de mercanc\u00edas pasan por sus terminales \u2014dos tercios de ellas en petr\u00f3leo\u2014, lo que lo convierte en el principal puerto franc\u00e9s, el segundo del Mediterr\u00e1neo y el quinto de Europa en tonelaje. El comercio de contenedores, durante mucho tiempo frenado por el malestar social, se ha recuperado gracias a una mayor capacidad. Las v\u00edas fluviales conectan Marsella con la cuenca del R\u00f3dano y m\u00e1s all\u00e1; los oleoductos alimentan las refiner\u00edas; y los cruceros reciben a 890.000 visitantes al a\u00f1o, parte de un total de 2,4 millones de pasajeros por mar.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del comercio, la ciudad cautiva a los visitantes con su patrimonio. El Palacio del Faro domina el puerto desde su terraza de piedra caliza; el Parque Chanot y el World Trade Center albergan convenciones; edificios culturales, desde el Palacio Longchamp hasta la torre posmoderna de La Marsellesa, impulsan la nueva arquitectura. Con 24 museos y 42 teatros, Marsella se impone en el mapa cultural de Francia, mientras que festivales \u2014desde el Fiest\u00e9 des Suds hasta el Jazz de los Cinco Continentes, desde el Festival Internacional de Cine hasta el Carnaval Independiente de la Llanura\u2014 animan calles y escenarios.<\/p>\n<p>Sin embargo, la historia de Marsella gira tanto en torno a su gente como a sus monumentos. As\u00ed como los primeros inmigrantes mediterr\u00e1neos se asentaron en el mercado de Noailles, las sucesivas oleadas \u2014italianos, armenios, norteafricanos\u2014 han tejido un mosaico humano. Panader\u00edas libanesas y puestos de especias africanas se alzan junto a tiendas de comestibles chinas y caf\u00e9s tunecinos; los pescaderos ofrecen su pesca diaria en el Quai des Belges. Los armenios, que comerciaban con seda desde el siglo XVI bajo patentes reales, dieron su nombre a mansiones y bastidas, muchas de las cuales a\u00fan se agrupan m\u00e1s all\u00e1 del n\u00facleo urbano, recordatorios de una burgues\u00eda que anta\u00f1o hu\u00eda del calor de la ciudad para refugiarse en el campo.<\/p>\n<p>Los ge\u00f3grafos urbanos se\u00f1alan que el borde monta\u00f1oso de Marsella ha contenido la segregaci\u00f3n, dando lugar a una ciudad menos propensa que Par\u00eds a los disturbios suburbanos, algo que se hizo evidente en 2005, cuando los disturbios asolaron otras ciudades francesas mientras Marsella se manten\u00eda notablemente tranquila. No obstante, se recomienda precauci\u00f3n: los carteristas y los hurtos menores han aumentado, los barrios del norte (con pocas excepciones) pueden resultar peligrosos y la sombra del crimen organizado persiste. Al anochecer, los hinchas del f\u00fatbol y una ola de vicio se arremolinan en el Boulevard Michelet las noches de partido, un recordatorio de que la agresividad de Marsella ha alimentado durante mucho tiempo tanto su atractivo como sus peligros.<\/p>\n<p>Las redes de transporte reflejan esta mezcla de antig\u00fcedad y modernidad. El Aeropuerto de Marsella-Provenza ocupa el cuarto lugar en Francia; las autopistas A7, A50 y A8 se extienden hacia Aix-en-Provence, Toulon y la Riviera. Las l\u00edneas ferroviarias convergen en Saint-Charles, conectando Par\u00eds en tres horas con el TGV y Lyon en noventa minutos, mientras que los servicios de Eurostar y Thello conectan con Londres y Mil\u00e1n. Once estaciones de cercan\u00edas, una nueva terminal de autobuses y un centro de ferris con conexiones a C\u00f3rcega y el norte de \u00c1frica ampl\u00edan el alcance de la ciudad.<\/p>\n<p>Dentro de la ciudad, el metro RTM transporta viajeros en dos l\u00edneas desde la d\u00e9cada de 1970, las l\u00edneas de tranv\u00eda recorren Joliette con gran intensidad y una red de autobuses de 104 l\u00edneas recorre todos los distritos. Proliferan las estaciones de bicicletas compartidas, y los ferris transportan a los peatones por el Puerto Viejo y hasta las calas, pasando por las islas de Frioul y la fortaleza de If, \u200b\u200binmortalizada por Dumas.<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n demogr\u00e1fica de Marsella refleja su fortuna. Tras un pico de poblaci\u00f3n superior a los 900.000 habitantes en la posguerra, la ciudad se contrajo durante la crisis del petr\u00f3leo, para luego estabilizarse y retomar un crecimiento moderado en la d\u00e9cada de 2000. Los 858.000 habitantes actuales \u2014marselleses\u2014 conviven con 1,6 millones en la gran extensi\u00f3n metropolitana, lo que convierte a Marsella en la tercera \u00e1rea urbana m\u00e1s grande de Francia, despu\u00e9s de Par\u00eds y Lyon.<\/p>\n<p>A lo largo de \u00e9pocas de gloria y adversidades, Marsella ha demostrado una asombrosa capacidad de reinvenci\u00f3n. Desde su arte rupestre de la Edad de Bronce en la cueva de Cosquer hasta sus audaces museos y nuevos parques, desde las abad\u00edas medievales hasta las torres posmodernas, la ciudad invita tanto al escrutinio como a la sorpresa. En su redoble de idiomas, sus fachadas de piedra caliza cincelada y sus muelles de acero pulido, Marsella encarna un esp\u00edritu inquieto: uno que valora la tradici\u00f3n pero abraza el cambio, que equilibra el realismo crudo con la belleza inesperada, cuya narrativa se mantiene palpablemente viva.<\/p>\n<p>Mientras la luz mediterr\u00e1nea cae sobre Notre-Dame-de-la-Garde y las gaviotas revolotean sobre el Puerto Viejo, Marsella ofrece una verdad definitiva: este es un lugar definido no por una sola imagen o momento, sino por la continua superposici\u00f3n del esfuerzo humano. Sus piedras y calles, sus mercados y monumentos, sus vientos y aguas, todo habla de una ciudad que perdura pasando p\u00e1gina, una y otra vez, de su propia historia.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marsella, la din\u00e1mica prefectura del departamento de Bocas del R\u00f3dano y la regi\u00f3n de Provenza-Alpes-Costa Azul, es la segunda ciudad m\u00e1s poblada de Francia. Seg\u00fan el censo de enero de 2021, esta localidad mediterr\u00e1nea contaba con una poblaci\u00f3n de 873.076 habitantes y abarcaba un t\u00e9rmino municipal de 241 kil\u00f3metros cuadrados. Situada en la pintoresca costa del Golfo de Le\u00f3n, en la desembocadura del r\u00edo R\u00f3dano, la ubicaci\u00f3n estrat\u00e9gica de Marsella ha sido crucial para su crecimiento hist\u00f3rico y su perdurable importancia.<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":3005,"parent":13952,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"elementor_theme","meta":{"_eb_attr":"","footnotes":""},"class_list":["post-13998","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/13998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13998"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/13998\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/13952"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3005"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/travelshelper.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}